Hola, este es mi primer cuento, espero que te guste.
La historia que voy a contar es real, pero por razones obvias los nombres serán ficticios.
Tenía 18 años en el momento en que esto me pasó, estaba en mi segundo año de universidad, desempleado, y para llegar a fin de mes empecé a trabajar como técnico informático, arreglando computadoras. Un día mi madre me dice que su amiga (la llamaré Paula) tenía problemas con su PC y si podía ir allí para resolver el problema. Paula, una hermosa corona, de unos 50 años, alta, piel blanca, cabello ondulado oscuro, pechos llenos, un cuerpo que muchas mujeres envidiarían.
Llegué a su casa a la hora acordada, Paula me da la bienvenida educadamente y amablemente como siempre:
- Hola Ben, qué bueno que hayas venido.
- Mi computadora no se enciende.
Ella me llevó a la habitación que era un escritorio.
- Paulo (llamemos así a su marido) viajó, así que la otra semana, estaba usando su portátil y como viajó necesitaré usar el de casa.
Unos minutos más tarde oigo un grito:
- ¡Por favor ayúdame!
Corrí a la habitación de al lado donde había oído el grito:
- Está bien, está bien.
Me dice que entre que la puerta está desbloqueada. Cuando entro está envuelta en la toalla junto a la cama y señalando el desorden, donde hay una cucaracha. Me pide que mate a la cucaracha, por favor. En el momento en que me acerco a la cucaracha para pisarla, la cucaracha se mueve un poco hacia Paula, que salta sobre la cama. Paso y mato a la cucaracha al mismo tiempo, pero cuando Paula salta sobre la cama, su toalla se desprende de su cuerpo, dejando a Paula completamente desnuda. Pasamos unos segundos ambos estáticos con la situación. Pero rápidamente se inclina para recoger la toalla y le doy la espalda. Completamente avergonzado por la situación. Pero no pude dejar de notar qué cuerpo delicioso tiene.
- Puedes dar la vuelta.
Cuando me di la vuelta, pude ver que estaba molesta por la situación.
Lo siento, también me avergüenzo.
En primer lugar, no tienes que disculparte, no has hecho nada malo, y en segundo lugar, no tienes que llamarme Donna.
Incluso con toda esa situación embarazosa me había emocionado mucho y creo que ella se había dado cuenta porque estaba con una sonrisa en mi cara, no me di cuenta en ese momento de que se había dado cuenta, solo después de que cayera la ficha kkkk, entonces me pregunta:
- Entonces, ¿te gustó?
Te lo estoy preguntando.
Y ella me dice:
- para verme desnuda?
Yo digo que no era mi intención, ella dice que está bien, que ya pasó, me pregunta de nuevo si me gustó, y yo digo que sí, que es muy hermosa, y luego se sienta en el borde de la cama y dice:
- ahora es tu turno.
- ¿Mi turno para qué?
- De haberte visto desnudo, así que estamos en paz.
Cuando me pongo nervioso, por lo general empiezo a tartamudear, y esta vez no fue diferente.
- Yo... yo... y y y...
Mientras yo tartamudeaba, ella dijo:
Se sienta en la cama, extiende el brazo y levanta un poco mi camisa.
Viendo que no tenía forma de escapar de la situación, me quito la camisa (me olvidé de describirme al principio, tengo 1,80 metros de altura, moreno oscuro, ojos marrones claros, nunca he tenido un cuerpo sano, pero la mayor parte del tiempo, estaba en forma, pesaba unos 80 kg.) Me dice que continúe, me quito los jeans.
- Déjame ayudarte con el resto.
Yo cubro mi palo con las manos, ella dice que no y saca mis manos delante.
- Deja que lo entienda bien.
Sin poder mirarla, siento su mano en mi pene, cuando la miro, ella está sonriendo y me dice: "Acercarte para que pueda ver mejor". Digo un paso adelante, de pie justo a su lado, ella lame la cabeza de mi pene, mirándome a los ojos con una cara descarada, en ese momento siento que mis piernas tiemblan un poco. Empieza a chuparme. En ese momento me entrego nuevamente al placer, sostengo su cabeza con mis dos manos y la dejo hacer su trabajo.
Ella chupa tan maravillosamente, y yo estaba tan caliente con la situación, y en poco tiempo siento que me voy a burlar, le digo que casi me estoy burlando, ella me dice que quiere tragarte.
- Espera a que se acabe la diversión.
Y voy a su baño, estaba tan caliente con la situación que cuando regresa en menos de un minuto, me mira y me ve ya fuerte otra vez, sonríe y dice: "Geez, ¿estás lista? Digo que sí, dice que estaba haciendo una mejilla listerina, porque le gusta besar mucho. Entonces la tiro por la cintura, poniendo su cuerpo contra el mío. Ella se sorprende por la huella y sonríe, entonces empiezo a besarla en la boca. La pongo en la cama, le abro las piernas del coño, y empiezo a chupar su coño, todo peludo. Ella lloriqueando con placer, después de un tiempo de chupar, comienza a escalar, besando su hermoso vientre, contento de prestar atención a sus pechos grandes, pechos hermosos, labios rosados, besando su cuello, girando sus labios hacia un lado, empiezo a besar su mejilla. Entonces ella se sorprende por la huella del pie y empieza a sonreír, le abro las piernas de la cama, y empiezo a chupar su boca, luego le beso todo el pelo.
Me dice que no ha disfrutado del sexo en años, mira su reloj y ve la hora, y dice que necesita tomar una ducha para salir porque tiene que conocer a un amigo, y me llama a la ducha, entramos, y tomamos una ducha juntos, aunque estoy listo para otra, dice:
No estás cansado, ¿verdad?
Terminamos el baño, intercambiando besos y caricias. me visto y mientras ella empaca, voy al mostrador a buscar mi mochila y su computadora ya que no he terminado de hacer el servicio. Ella dice que me dará un paseo, cada señal que paramos nos besamos, parecía una adolescente. Ella me dice que las cosas con su esposo no estaban bien, lo estaba echando de menos. Me dejó en casa y luego acordamos otras veces para encontrarnos. Pero esa es para otra historia, si quieres la contaré más tarde.