Me llamo Andrey, llevo 4 años casado. Conocí a mi mujer cuando tenía 15 años. Estuvimos juntos 8 años y luego nos casamos.
Ella siempre ha sido hermosa. Ella es 170m rubia, 65kg ojos verdes, cabello largo. Desde el principio me di cuenta de que le gustaba un montón de travesuras en la cama, ella tenía algunos defectos diferentes de los míos. Y uno de ellos era tomar fotos de nosotros en nuestra casa, playa, motel de todos modos en cualquier lugar que le gustaba era una razón para hacer poses sexys y tomar fotos. A lo largo del noviazgo empecé a sugerir que ella deje ir más. Pero fue sólo después de que nos casamos que ella comenzó a hacer todo lo que quería.
Cuando mis amigos estaban en casa ella siempre hacía un punto de provocarlos, sin vulgaridad, pero con mucha sensualidad ella desfilaba por la casa en sus pantalones cortos y porque tiene una hermosa marca de playa, siempre dejaba un pedazo de la marca apareciendo. Mis amigos no decían nada, pero comían con sus ojos me gustaba a pesar de que eso era todo lo que nos gustaba. Provocar .. hacer que esos hombres corran de allí y corran a sus casas para golpearse pensando en mi rubia. Eso nos hizo muy calientes y siempre terminamos en la cama haciendo el amor muy caliente.
El tiempo pasó y las cosas se pusieron más y más calientes, hasta el día en que le dije que me ponía erecto cuando pensaba en que ella escalara con otros hombres, y ella nunca estuvo de acuerdo, diciendo que hacía todo lo que le pedía, pero que eso no la ponía caliente.
Yo me quedé en la mía, pero cada vez que tenía sexo, le pedía que inventara una historia en la que estaba teniendo sexo con una amiga.
Y seguía mencionando el nombre de Henry, diciendo que le gustaban los hombres de piel oscura, y me volvía loca escuchando las historias.
Pero pasaron tres años y nunca aceptó cumplir esa fantasía mía, hasta el día en que comenzó a trabajar en la academia del club.
Me di cuenta de que ella estaba subiendo con más ganas de lo normal, y ya contaba las historias sin que yo preguntara nada. Yo estaba alerta, era una buena señal. Ella conoció a un montón de gente nueva y un chico que aprendí más tarde que la volvió loca.
Así que aproveché la oportunidad y le pedí que trajera a este tipo a la casa para tomar una cerveza con nosotros, ella sabía de mis motivos ocultos, lo negó en ese momento, dijo que no iba a coger a nadie conmigo y que si quería que fuera feliz tendría que sacarlo de mi cabeza.
Era un cubo de agua fría, porque esperaba que fuera más maleable.
Pasaron los meses, y cuando estaba en su primer año en la academia, sucedió lo inesperado.
Un día llegué a casa del trabajo muy temprano y apagué las luces, alrededor de las 9:00 de la mañana me desperté con ella susurrando en el teléfono, inmediatamente salté de la cama y puse mi oído en la puerta, ella habló suavemente, se rió de vez en cuando y dijo cosas como:
Me encantaría, eres tan raro, me gustaría bailar para ti una noche.
Salí de la habitación y me acerqué a ella, que colgó el teléfono de inmediato, diciendo que estaba hablando con una amiga.
Esa misma noche salí de casa fingiendo ir a trabajar, pero a las once de la noche ya estaba de vuelta.
Abrí la puerta y en mis dedos caminé por el garaje, a propósito había dejado el veneciano de la habitación a medio abrir, sabía que ni siquiera se daría cuenta.
Así que cuando puse mi cara al lado del veneciano tuve la visión más aguda que me dejó en esta vida.
Mi esposa Daniela, que siempre fue mía, que hasta hoy sólo había conocido mi pene, estaba en su cuarto pie en la cama, con un palo muy grueso de unos 19 cm metido en la boca. Ella estaba chupando el pene de ese raszaz que ella dijo que sentía una erección, pero que delante de mí ella nunca subiría con él. Yo era joven y emocionado, quería entrar y terminar con todo, pero lo hice mejor, fui a la puerta del maletero del coche tomó mi cámara y volvió a la ventana, filmé a través del alféizar de la ventana mi rubia caliente trepando con otro hombre.
El tipo se volvía loco, decía cosas que no tenían nada que ver con eso, como cómo puede una mujer ser tan sexy y ramera... decía que iba a coger a una puta casada... y ella le hacía rodar la polla de una manera diferente a cuando ella me estaba cogiendo a mí... y ella decía que yo quería verlo con otra persona... pero que yo no tendría ese gusto, porque ella quería darle sólo a nosotros dos... a nadie más.
El tipo se la comió en cualquier posición que estuviera, estaba matando al pobre tipo.
Ven y consigue a la pequeña puta de Andrey ven, quiero burlarme de 4 es mi posición favorita y el tipo ya casi débil puso su gran pene en el hermoso boceto de Daniela.
Se volvía y le decía que le dijera cosas al oído, que le tirara del cabello y hablara de lo mucho que le gustaba.
Estaba encantado de ver a mi esposa de 4 años con esa deliciosa marca de hilo dental en su trasero.
Cuando no pudo soportarlo más, le dijo que iba a burlarse de ella, ella se dio la vuelta y le pidió que se burlara de su boca.
Casi tenía un pedazo porque siempre le pedía y ella siempre me negaba, lo más que me dejaba era burlarme en la cara, pero en la boca... qué perra.
Luego, con una cara tonta, agarró el pene de su amigo y le hizo burlarse de ella.
Se cayeron exhaustos en la cama y ella no perdió tiempo pidiéndole que se fuera, me escondí detrás del coche y cuando salió, fingí que venía, abrí la puerta y entré normalmente.
Se puso pálida, muda, al verme llegar a la 1:00 de la madrugada, y olí sexo en el aire, y le pregunté qué había pasado, y ella trató de ocultar mis sospechas abrazándome y ya agarrando mi polla.
Qué perra...escaló casi 2 horas con la amiga y todavía tenía aliento para mí, no soy estúpido, aproveché y escalé con ella de la misma manera que el tipo lo había hecho conmigo. Estaba terminada, era triste..rs..rs. fue cuando sugerí que viéramos una película.
Dejé caer la cinta más preciada que he visto en mi vida, y grabé el video desde el dormitorio, y me acosté junto a ella y presioné el botón de reproducción.
Lo que pasa después de eso lo contaré en el próximo cuento...
Dame tus brazos, Andre.