Tenemos una relación sexual intensa, siempre desde nuestra primera relación el sexo fue maravilloso, pero aun así nunca quisimos caer en una rutina que siempre nos permitiera a uno hacer algo con el otro tenemos sexo siempre que sea posible independientemente de la ubicación (motel, drive in, auto, su casa, mi casa, calle, trabajo, playa, probador, tienda,.... historias que se publicarán más adelante...)
Empezamos naturalmente con mamá y papá y evolucionamos en varias posiciones, siempre intensas, como la posición 4, una de nuestras favoritas.
Desde hace un tiempo hemos estado haciendo mucho sexo oral donde se hace tanto en mi pene como en su coño y en nuestros traseros, sí, a él y a mí nos encanta una buena lengua en el culo.
Con el tiempo surgió un nuevo deseo que sería el de invertir los roles, estaba loca por comerme el culo, me decía que quería que yo sintiera el mismo placer en el culo que ella sentía cuando comía el suyo (que era virgen cuando la conocí, pero hoy en día deja una oportunidad para sentarse con ese culo en mi pene).
Hablábamos mucho, deseábamos el uno al otro... hablábamos de cómo podría ser... pero siempre había ese tabú del hombre dándole el culo al miedo de lo que encontrarán (te digo una cosa segura, cuando un día estés con la persona adecuada en la que confías y sexualmente completas este miedo desaparecerá, y serás capaz de rendirte - necesitas la confianza y la complicidad de la pareja).
Las cosas estaban evolucionando de manera natural con las lenguas en el culo, luego pasando a los dedos (cable de tierra) hasta que decidimos comprar un vibrador para satisfacer nuestros deseos (inicialmente de ella, luego pasaré a mí y hoy lo considero nuestro fetiche <unk> de la pareja).
Pensamos y/o intentamos comprar unas cuantas veces más sin éxito, sin embargo un día a la hora del almuerzo totalmente sin planearnos estábamos frente a una tienda de sexo, nos miramos y decidimos entrar, pensé que sería muy desagradable comprar algo que me meterían en el culo, pero cuando la vi toda avergonzada tuve que enfrentarme a la situación inusual. Después de mirar algunas cosas compramos un vibrador de doble filo (porque quería que se divirtiera penetrándome y algunas bolas tailandesas).
Esperamos casi tres para la oportunidad de usar nuestros nuevos juguetes y principalmente para hacer la inversión de papel, algo que ni yo ni ella sabríamos si realmente podíamos hacer (su deseo que poco a poco pasó a mí).En ese intervalo tuvimos sexo en el coche y virtual siempre hablando mucho más desafortunadamente no fue posible usar nuestros accesorios.
Finalmente llegó la oportunidad adecuada un viernes que pudimos salir a cumplir nuestro deseo, un día especial (ambos estábamos muy cansados de la agotadora semana de trabajo y las noches de insomnio por quedarse despiertos hasta tarde teniendo sexo virtual).
Pero cuando estábamos los dos, era maravilloso, ella es hermosa, es la mujer más linda del universo.
Fui oler besando abrazando sin apresurarme a quitarle la ropa hasta que la dejé completamente desnuda a mi disposición con ese ramo blanco y liso sin ningún pelo y con un olor indescriptible y el sabor el mejor néctar que he probado en esta vida, ningún ramo en el mundo es igual a ella (sólo que es una paria dura con su culo del que hablaré más adelante). Sucité mucho y no pude aguantarlo más me chupé la polla, la golpeé fuerte porque le encanta ser atrapada fuerte, mientras que la penetración le besó la boca, le chupó los pechos, le metió un dedo en el culo, le escupió en la cara, le abofeteó la cara, se montó en mi polla ... No sé muchas personas no lo creen más de lo que a menudo nuestra penetración dura más de 1 hora. Hasta que ella o uno (cuando siempre me mandamos una monotonía pasiva o una libertad para hacer esto, todos no tenemos ni siquiera la monotonía para caer y pedir la monotonía):
- ¡Cómete mi culo de 4 !! Pero come con placer porque sabes que es sólo tuyo, voy a reventar la cáscara de tu culo !! ¡Así que puta me comes con placer porque no te deshaces de tu culo !!
Después de esa orden mi polla se fue a las nubes puse todo en su culo, sabiendo que después de eso sería mío para comerlo lo hicimos durante mucho tiempo, en él le tiré del pelo, la llamé puta, le abofeteé el culo (con fuerza).
Nos levantamos de la cama estaba apoyada en una mesa y seguí penetrando su culo hasta que no lo soporté y en medio del acto sexual me oriné dentro de ella (ya lo hemos hecho unas cuantas veces de orinar dentro del culo y cubo) con el culo lleno que de nuevo bombeé hasta que me reí.
Nos descansamos un poco y luego llegó el momento tan esperado para que ella aplanara mi trasero, habíamos tomado un poco de hielo para relajarnos habíamos comprado lubricante, todo estaba listo ... entonces ella me dijo:
- Ven mi hembra ven a dar este culo caliente, ven a sentirlo abriéndose en mi pene, que desde hoy soy tu amante tu reina y este culo es de mi propiedad, así que este es tu pene, de lo contrario eres mío y de nadie más.
Ella me estaba frotando el vientre pasaba lubricante hacía caricias con los dedos y se metía cuando creo que era hora de ponerme pollo asado ponía la consola en su cubo y me estaba dirigiendo el otro extremo. No voy a negar que es algo muy extraño para alguien que ya no se usa esa lujuria que era demasiado. Ella me besó acarició mi bolsa de pecho y pinto y simplemente en poco tiempo disfruté rápido pero una sensación diferente y al mismo tiempo buena.
Todavía hicimos el amor una más hecho en una posición de papá mamá que tengo más facilidad en hacerla reír, que después de un buen sudor se las arreglan para hacer ((tiene alguna dificultad en tener placer, pero me encanta cuando contigo me siento el hombre más capaz en este mundo) después de la diversión hicimos un 69 donde ella lame culo de nuevo y pone la consola de nuevo hasta que me río.
Desafortunadamente no hemos usado las canicas tailandesas todavía estamos leyendo sobre ello y ya hemos tenido un poco de sexo virtual, espero lanzarlo pronto y tan pronto como lo hagamos voy a escribir un nuevo cuento ... espero que te haya gustado ... porque eso sólo es posible cuando encontramos a la persona adecuada.