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He engañado a mi prometido con mi jefe... ¡y me ha encantado!

Publicado: 17/11/2013 22:00

Autor: docecomomel

Categoría: Infidelidad/Cornudo

Hola. Le di a mi prometido un cuerno con el jefe, pero me gustó tanto la corona que decidí quedarme con ambos, ahora no sé quién es el cuerno el prometido que no sabe o el jefe que sabe y le encanta saber que yo también subo mucho con mi prometido, y le encanta contarle cómo es la escalada. Hoy les voy a contar lo difícil que fue para mí cuando comencé mi nuevo trabajo como secretaria y mi jefe una corona muy corrupta seguía acosándome. Hasta que era guapo y una secretaria de la oficina que tuvo una aventura con él me dijo que es muy travieso en la cama y la llevó al éxtasis total en la cama que tiene un coño muy terco que las chicas del programa con las que sale lo apodaron señor brazalete. Pensé que debía tener un bastón entre las piernas. Así es como empecé a vigilarlo, también. Pero cuando nuestros ojos se encontraron me sentí inhibida y a menudo me di cuenta de que incluso desde la distancia él estaba mirando mis piernas. Ya era imposible, porque me estaba sometiendo al estrés de estar completamente alerta. A medida que el mes se acercaba a su fin, que debían hacerse los recibos de pago y que se acercaban las vacaciones escolares, tuve que trabajar horas extras. Eran casi las diez en punto cuando mi jefe me dijo que me llevaría a casa porque había llegado tarde al autobús. No sé si el mayor peligro es quedarse en una parada de autobús o ir en su coche porque bueno yo sabía que era un lobo con piel de oveja porque así se comportaba el Sr. Eduardo. Sin querer causar más vergüenza, acepté. Ya me metí en el coche de atrás, porque sabía que iba a intentar algo, a medio camino mi jefe me preguntó si había traicionado a mi prometido? Por supuesto que no Sir Edward, lo amo y lo respeto, sonrió diciendo, pero le pregunté si alguna vez había traicionado no si lo amaba? - Pero respondí las dos preguntas. Yo también amo a mi esposa y la engaño siempre siento la necesidad de sexo... mucho más sexo de lo que ella me ofrece. - Y hablando así, puso una de sus manos en mi muslo. - instintivamente me estaba emocionando mirando en otro entorno era una corona muy bonita y para mi sorpresa lo dejé con su mano en mi muslo y abrí sus piernas ligeramente. Mi jefe lo tomó como una señal y dejó que su mano se deslizara hasta el fondo de mis pantalones, y cuando vio que estaba mojado, soltó un gruñido como un animal herido y habló. ¡Prepárate Eliane si nunca has engañado a tu prometido hoy será la primera vez! No parpadeé ni dije nada porque de las conversaciones con mis colegas tenía una gran curiosidad por probar la actuación del jefe cuyo nombre en clave era Mister Bengal. Entramos al motel y en cuanto Eduardo mi jefe cerró la puerta me abrazó y se arrodilló a mis pies sorprendido por su actitud yo estaba estática y se metió entre mis muslos. Con un suspiro habló quiero sentir este dulce y delicioso olor que es de una mujer excitada olí mi entrepierna y entre los muslos siempre susurrando ¡oh qué perra deliciosa! Cuando me llevó al pequeño sofá y me sentó, me quitó la ropa y me dejó en ropa interior. Y por casualidad ese día llevaba ropa interior de encaje rojo que cuando lo vio habló... Oh bragas rojas el color del pecado y la pasión... y comenzó a lamer mi coño sin quitarme las bragas, solo moviéndose de un lado a otro dejando un rastro de erección.Hasta que después de sucesivas lameras entre los labios vaginales tiró de las bragas de diente y vorazmente comenzó a mordisquear y chupar mi pulgar, que de tanta erección parecía un dedo rígido.Fue una de las sensaciones más grandes que he sentido en toda mi vida.Fue como un bebé hambriento chupando el pecho de una madre que saciaría su hambre.Instinctivamente rodé y gemí explotando en un intenso placer. Eduardo que se había quitado la ropa sostenía mis piernas poniéndolas sobre sus hombros con el peso de su cuerpo metía su pene entre mis labios vaginales y ponía su bastón que se rasgaba haciéndome gritar era grito de comienzo de dolor pero el ir y venir de su cuerpo me dejaba extasiado de placer. Sentí el verdadero placer de estar con un macho semental y aventurero que trata de ofrecer los mejores momentos de placer a una mujer. Mi jefe Eduardo y yo hicimos varias posiciones allí en el sofá. Parecía un joven incansable en follar se estaba divirtiendo y su coño no le tomó mucho tiempo ya estaba duro como un palo. Le encantaba cuando se acostó en la cama y con coño duro yo reboté en la parte superior en un galope desenfrenado temblaba como una verdadera amazona galopando sin cesar para alcanzar el placer. Cuando tomamos un baño Eduardo me jabón, me besó y mordisqueó mis pechos. Siempre lleno de corazón coño me metió en la pared de la caja y vaciló para cerrar con nuestra primera llave de oro en la cerradura. ¿Y te reíste y yo pregunté primero? Tu prometido será un cuerno eterno, pero ahora mi caliente tú serás mía y para siempre y hablando estaba poniendo un condón y tu polla se apoyaba en mi surco y con dos dedos me estaba atando dejándome lamer por Ky hasta que me agaché y con una mano abrí el culo y forzó su polla hasta que la cabeza pasó. -Te confieso que sentí una lágrima corriendo por mi cara el dolor era inmenso su pene era muy grueso y con habilidad empujó un poco y tiró hasta que sentí que estaba todo dentro se detuvo por unos minutos para acostumbrarse cuando el ardor habitual pasó comenzó a almacenar y dijo bastardos sin parar Se estaba poniendo muy emocionado, hasta que no lo aguantó más, y vomitó toda la mierda, dejando más y más la mitad agrietada y sacó todo y lo puso de nuevo profundo haciéndome sentir como un vagabundo hasta que una vez más se metió y la respiración se hizo jadeando y Eduardo se divirtió mucho. Parecía un semental poniendo sin parar palmaditas y apretando su culo haciéndome disfrutar en sus dedos con el masaje que daba en mi clítoris. Porque ahora soy la amante de mi jefe, soy la jefa de la oficina, tengo un gran salario además de la asignación que me da, y estoy pensando seriamente en romper mi compromiso. A mi amante y a mi jefe no le importa que continúe con mi prometido e incluso cuando sabe que me he follado con mi prometido le encanta chuparme para sentir el sabor de mi disfrute. Mi prometido era el que pensaba que era raro que nunca usáramos condones, y ahora soy el que dice que la prevención para un futuro saludable es la mejor medicina. Las patatas dulces El presente Reglamento entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial.
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