Mi marido se comió el diario.
Tengo una diarista, Edna, ella ha estado conmigo por un tiempo, es una mujer de Bahian que lucha, cría a tres niños sola, con el personal de limpieza, tiene más de 40 años, incluso tiene una cara bonita, pero es gorda, limpia la casa tres veces a la semana, los días 2, 4 y 6 de la mañana.
Ella llega muy temprano, alrededor de las 7 y ya que mi marido se despierta temprano todavía por lo general hablan mucho. Me despierto tarde no veo una mierda. No tenía idea de cuánto estaban hablando hasta que un día mi marido dijo que iba a venir a casa para el almuerzo, pero que debería inventar una historia y salir y volver después del almuerzo.
Le dije:
- ¿Puedes contarme esa historia?
- Estoy loco por coger a Edna, pero ella no quiere encontrarse contigo en casa.
- ¿ Escalarás con Edna ?
- Me iré si tiene la amabilidad de no interferir.
- No quiero entrometerme, pero no me lo creo.
Ella me mostró su coño, ella es caliente.
Esa casa es un verdadero circo en vez de trabajar, ella muestra su coño yo era el que mostraba su coño en esa casa.
- Erika, deja de decir tonterías.
Por supuesto que lo haré, mi amor, pero me lo dirás todo más tarde.
Iba a inventarme una historia y enviármela, pero mi deseo era permanecer oculto y observar.
Le dije a Edna que iría a votar después del almuerzo, y como ella trabaja hasta la 1:00, tenía la intención de llegar antes para ver su cara.
Llegué a casa a la 1:15 a.m. y Edna estaba agitada corriendo al trabajo, y me dijo: "Erika, llego tarde al trabajo, pero ya he terminado".
- ¡Llegas tarde, hijo de puta!
- ¿Qué pasa Erika?
- Sólo estoy jugando tonto, disfruta de tu vida.
- ¿De qué hablas?
- Estoy disfrutando la vida, tú también deberías disfrutarla.
- Tengo que terminar esto, Erika, disculpa.
Cuando llegó mi marido estaba ansiosa:
- ¿Qué pasa?
- ¿Cuenta qué?
Te gusta cuando te cuento sobre mi sexo, sigues preguntando los más pequeños detalles.
- Es muy buena.
- de cuatro y mamá y papá.
- se comió el culo?
Por supuesto que no.
- ¿Ha pagado por un beso?
- No .
- ¿Te la has chupado a la Xana?
- No .
- Qué maldito aburrimiento.
Quiero comerla temprano cuando llegue aquí temprano en la mañana, pero ella tiene miedo de ti.
- Voy a hablar con ella.
- Estás hablando en serio.
- La dejaré en paz, sabes que soy bueno en eso.
Al menos estoy durmiendo hasta tarde.
Ella llega muy temprano, alrededor de las 7 y ya que mi marido se despierta temprano todavía por lo general hablan mucho. Me despierto tarde no veo una mierda. No tenía idea de cuánto estaban hablando hasta que un día mi marido dijo que iba a venir a casa para el almuerzo, pero que debería inventar una historia y salir y volver después del almuerzo.
Le dije:
- ¿Puedes contarme esa historia?
- Estoy loco por coger a Edna, pero ella no quiere encontrarse contigo en casa.
- ¿ Escalarás con Edna ?
- Me iré si tiene la amabilidad de no interferir.
- No quiero entrometerme, pero no me lo creo.
Ella me mostró su coño, ella es caliente.
Esa casa es un verdadero circo en vez de trabajar, ella muestra su coño yo era el que mostraba su coño en esa casa.
- Erika, deja de decir tonterías.
Por supuesto que lo haré, mi amor, pero me lo dirás todo más tarde.
Iba a inventarme una historia y enviármela, pero mi deseo era permanecer oculto y observar.
Le dije a Edna que iría a votar después del almuerzo, y como ella trabaja hasta la 1:00, tenía la intención de llegar antes para ver su cara.
Llegué a casa a la 1:15 a.m. y Edna estaba agitada corriendo al trabajo, y me dijo: "Erika, llego tarde al trabajo, pero ya he terminado".
- ¡Llegas tarde, hijo de puta!
- ¿Qué pasa Erika?
- Sólo estoy jugando tonto, disfruta de tu vida.
- ¿De qué hablas?
- Estoy disfrutando la vida, tú también deberías disfrutarla.
- Tengo que terminar esto, Erika, disculpa.
Cuando llegó mi marido estaba ansiosa:
- ¿Qué pasa?
- ¿Cuenta qué?
Te gusta cuando te cuento sobre mi sexo, sigues preguntando los más pequeños detalles.
- Es muy buena.
- de cuatro y mamá y papá.
- se comió el culo?
Por supuesto que no.
- ¿Ha pagado por un beso?
- No .
- ¿Te la has chupado a la Xana?
- No .
- Qué maldito aburrimiento.
Quiero comerla temprano cuando llegue aquí temprano en la mañana, pero ella tiene miedo de ti.
- Voy a hablar con ella.
- Estás hablando en serio.
- La dejaré en paz, sabes que soy bueno en eso.
Al menos estoy durmiendo hasta tarde.
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