Mi esposa se fue de la fiesta para mamar en el coche y luego me mamó a mí.
Ayer, 18 de diciembre de 2024, hubo una fraternidad en un club, y fuimos, y mi pequeña esposa estaba en llamas, y me di cuenta de que ella quería ser jodida.
Cualquiera que haya leído mis historias anteriores sabe que es una verdadera perra, y puedes ver sus fotos en mi libro.
Todos estábamos bebiendo, y me di cuenta de que había un tipo que pasaba junto a ella y siempre decía algo y ella sonreía, y luego miraba hacia arriba para ver dónde estaba y yo fingía que no entendía.
La seguí muy discretamente y se fue al lado del estacionamiento.
Ella entró en un coche y fui a tratar de encontrar un lugar para ver lo que estaba pasando.
Puesto que el coche estaba aparcado en el costado del club, había una parte lateral con follaje y una parrilla de hierro.
Me las arreglé para llegar allí, y cuando llegué a la posición, vi a mi pequeña esposa chupando la polla de un tipo en el coche, y la puta estaba en el asiento del conductor, y el tipo estaba tirando de su cabeza y controlando el movimiento.
Alternaba entre chupar y golpear al tipo, y cuando ella golpeaba, él apretaba sus pezones y le daba pequeñas bofetadas.
La vagabunda chupó con gusto, metiendo el cachet en su boca, chupando y tragando el rollo.
Otra fiesta que la perra no soporta y se vuelve piraña.
Pensé que se la iba a comer, pero aceleró el puñetazo en la boca y cuando se burló de ella no se perdió una gota.
Se quedó ahí chupando y limpiando la caca del tipo, frotando su cara... haciendo el amor con su pene.
Luego se limpió la cara y salió del coche, y la dejé entrar, y fui tras ella, mirando a la perra que acababa de chupar el pene de otro hombre y debe haber tenido un puto hedor en su boca.
Es inteligente y entró y se tomó una cerveza casi a la vez y estaba hablando con las chicas.
Nadie sospechaba que él vaciara la bolsa en la boca de Bibi.
Me acerqué a ella y le dije que quería hablar con ella, y la llevé a una pequeña sala del club, y saqué mi bastón y le dije,
- Qué cabrona.
Me miró sorprendida, pero no dudó, se inclinó y me chupó.
La hice chupar, le di un puñetazo en la cara con un palo, y se entregó como la buena puta que es, chupar, chupar, lamer, ahogarse.
Cuando llegó el momento de burlarme, hice la misma cara, le saqué la cabeza y la puse en el palo, ella trató de salir pero lo sujeté y la mierda fue directamente a su garganta y ella tosió y volvió por la nariz.
Dejé el palo y dije:
- Ve al baño y limpiate, perra, y luego vuelve con tus amigos.
Salí y la dejé allí con la nariz corriendo y sorprendida por la forma en que la trataba.
Cuando regresó, pasó a mi lado y me dijo:
- Me encantó la forma en que me trataste.
Le di una palmada en el culo y la perra volvió con dos dosis de sexo en el estómago, una de cada macho.
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