Tratando con los haitianos III
El sábado siguiente, según lo acordado, volví a su casa y para mi sorpresa había el doble de varones que la semana anterior.
Estaba bastante asustado, pero el hecho de que tenía a esa multitud de haitianos allí sólo para comerme me hizo muy emocionado.
Decidí organizar ese lío y estuve de acuerdo con todos en que dejaría que todos chuparan mi xana pero solo elegiría a unos cuantos para trepar.
Me paré desnudo en la habitación con los pantalones bajados, y se alinearon para chuparme, y quien se desnudara por mí tenía dos minutos de Xana, y quien no tenía un minuto, todos se desnudaron.
La solución era cogerlas a todas, pero por menos tiempo, cada una cogería por 2 minutos pero cuando me gustaba podía subir para burlarme de mí.
Al principio fue agradable varios machos en mí comerme muy bien, pero las pollas eran grandes y comenzó a doler y luego por último me ofreció el culo y también hizo besos.
Estaba feliz de cuidar de tantos machos y soy conocida en toda la colonia haitiana de Maringa.
Estaba bastante asustado, pero el hecho de que tenía a esa multitud de haitianos allí sólo para comerme me hizo muy emocionado.
Decidí organizar ese lío y estuve de acuerdo con todos en que dejaría que todos chuparan mi xana pero solo elegiría a unos cuantos para trepar.
Me paré desnudo en la habitación con los pantalones bajados, y se alinearon para chuparme, y quien se desnudara por mí tenía dos minutos de Xana, y quien no tenía un minuto, todos se desnudaron.
La solución era cogerlas a todas, pero por menos tiempo, cada una cogería por 2 minutos pero cuando me gustaba podía subir para burlarme de mí.
Al principio fue agradable varios machos en mí comerme muy bien, pero las pollas eran grandes y comenzó a doler y luego por último me ofreció el culo y también hizo besos.
Estaba feliz de cuidar de tantos machos y soy conocida en toda la colonia haitiana de Maringa.
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