Hey, chicos, una parada rápida para decirles que mi hijastro me atrapó y me sorprendió.
Él compró un enorme, grueso, consuelo negro y lo trajo ayer.
- Hoy lo haremos diferente, mamá.
- ¿Qué piensas hacer, hijo?
Te gustará mi perra.
Has venido besándome y poniendo tu mano en mi coño por encima de mi pijama. después de mucho bollination, tomó mi mano y consuelo y me llevó a mi habitación. allí me desnudó besándome y me pidió que me acostara y así se cayó con su boca en mi coño.
- Eso es bueno, hijo.
Intensificó sus mamadas hasta que llegué.
Qué buen néctar.
Él lamió mi coño, lo limpió, tomó el consuelo, lo lubricó con KY y comenzó a frotarlo en mi grelo, le pedí que frotara más y él respondió a mi petición.
- Quiero hacer una investigación sobre ti, mamá...
Bueno, hazlo hijo, mamá es toda tuya.
Me pidió que me alejara y vino a meter su pene en mi culo.
- Abre un poco de ron en la pierna de la zorra. Voy a meter el consuelo en mi coño.
Abrí mi pierna y él lentamente puso el consuelo... grueso...
- Disfruta de mi bebé.
- ¿Te gusta, perra mía?
Dejó su pene en la parte de atrás de mi culo y lo bombeó con el consuelo en su coño.
- Más borracho...
- Qué perra, qué perra, qué perra.
Vine y me sacó el pene del culo y sentí mi culo corriendo.
- ¿Quieres más?
Yo obedecí como una perra y estaba en el cuarto, él vino con el consuelo y trató de metérmelo en el culo, me dolía y me dijo...
Hoy estoy enfermo, más sádico que nunca con tu perro.
Me quedé callado y recordé al negro que entró.
- Está todo dentro.
Pasó unos 15 minutos follándome el culo con el consuelo y cuando lo sentí con su pene en su coño.
Nos burlábamos el uno del otro, acostados en la cama, hablando de nosotros... de nuestras fantasías y luego volvíamos a follar. Jugó mucho conmigo con el consuelo... me comió el culo varias veces, me hizo sentarme en Jana negra... chupar, lamer y también me hizo, otra vez un DP en la vagina. Él metió su pene y duele, lentamente, pegando el consuelo juntos.
Luego jugó para quitarse la polla y llenarse de consuelo... jugó mucho hasta que se burló de su coño.
- Mierda, mamá... tu trasero está roto, otra vez como cuando el negro te pateó el trasero.
- Gracias, hijo, me encanta cogerte.
Nos besamos y fuimos a la ducha.
Yo satisfecho, satisfecho y feliz y él con la cara cansada y feliz
Comentario... voto... envío de mensaje.
Los Bjus y los Sucks de Moriah