Mi madrastra es adicta al sexo y al pene grande (Parte 8)
Cuando me desperté de nuevo era de mañana Marcela ya se había ido y mi hijo y yo nos quedamos hasta el mediodía me detuve un momento para verlo dormir profundamente anoche fue tan bueno que incluso dormido todavía parecía feliz.
Pero estar allí con él me recordó los días en que estaba casada con su padre así que actué como lo hice con su padre me puse agarrándolo y nuestros cuerpos se pegaron porque sonamos mucho anoche pero ese olor trae de vuelta tantos recuerdos.
Aunque quería despertarlo, sabía que estaba agotado y que pronto estaría trabajando.
Pero comencé a recordar lo que pasó anoche y no pude controlarme y comencé a masturbarme mientras trataba de no gemir.
Me masturbaba más y más intensamente y el miedo a despertarme me excitaba más y más hasta que no lo podía soportar más y terminé divirtiéndome mucho con él.
Pero no fue suficiente, ese chiste era tan débil y tan sin gracia que incluso después de haberme burlado de él, todavía quería coger y tener mi bolsillo lleno de coger de nuevo, pero solo mis dedos no eran suficientes.
Me bajé de él y lo miré bien y decidí cogerlo aunque estaba borracho y todo lo que podía pensar era que se convertiría en una bestia.
Su pene era pequeño y seco desde que estaba durmiendo así que lo puse en mi boca y empecé a chuparlo mientras metía dos dedos profundamente en mi pecho.
El sabor era excelente, lo que me hizo chupar con gusto y más y más hasta que empecé a sentir que se endurecía en mi boca y llegaba a mi garganta.
Lo saqué de mi boca y no pude evitar estar asombrado por el tamaño y el grosor de ese palo y pensar que podía entrar en mí tan fácilmente debe ser que me rompieron.
Empecé a frotar mi cubo en su rollo, prácticamente aplastando mi parrilla y triturando su saliva por todas partes y tratando de gemir muy silenciosamente pero él comenzó a despertarse así que me bajé de él y fingí estar dormido.
Pero afortunadamente fue una falsa alarma mi corazón casi se me salió de la boca pero aun sabiendo que iba a acabar despertando si estaba estornudando en su regazo solo puse mi cabeza.
Y yo estaba bajando muy lentamente siempre y cuando no caiga encima de él todo estaría bien, pero esa posición se estaba volviendo muy agotador así que me senté encima de él y yo estaba moviendo mis caderas de un lado a otro.
Cuando de repente me patean el culo muy fuerte y termino gimiendo muy fuerte y mirándote te veo despertando.
Leandro... no pudo aguantar hasta después del café.
Lo siento , hijo . Sé que tienes un poco de sed , pero me desperté con un fuego en el cuello .
- ¿ Qué hora es ?
Lorena, le quité el móvil de la mano, no quieres saberlo.
Despertar con una visión como esa es mucho mejor que una disculpa.
Lorena, cogí a tu hijo, cogí a la puta de tu madre que estoy loca por burlarme y no puedo esperar más.
Después de que dijo que me tiró en la cama y comenzó a cogerme en la posición de mamá y papá muy duro, la habitación era como un horno y nuestros cuerpos estaban empapados de sudor.
Pero no me molestó, ni el calor ni el olor porque mi hijo me estaba matando con tanto placer que estaba gimiendo en voz alta y mi corazón latía.
Lorena, hijo de puta me jodiste, vas a acabar conmigo sin piedad.
(Él agarró mi cuello y comenzó a follar muy fuerte)
¿Quieres disfrutar de tu puta acariciándole el clítoris y follándole el coño al mismo tiempo?
- Yo quiero.
Leandro, contéstame bien, hijo de puta.
Quiero que me cojas, pero no te detengas.
Después de eso dijo algo pero no pude oír nada más cada vez que nuestros cuerpos chocaban sentía un enorme placer que pasaba por todo mi cuerpo.
Y mientras más crecía pero fuera de mí me quedé hasta que lo agarré con todas mis fuerzas y lo disfruté como nunca antes, el placer fue tan intenso que incluso lloré pero Leandro no se detuvo y continuó castigándome durante mucho tiempo hasta que golpeó su pene lo más profundo posible en mi cubo y lo llenó de mierda.
Nunca he estado tan bien alimentado, y apenas podía moverme, y estaba respirando muy pesadamente, y cuando vi su pene saliendo de mi bolsillo todo jodido, me dio una sensación de alivio y una erección.
Después de eso Leandro me besó y se fue a tomar una ducha fría y suficiente café para poder trabajar mientras yo dormía en la cama cansada y ese día me desperté casi por la tarde limpié esa habitación y sobre todo esa cama que estaba sucia y luego me vestí todo para Leandro y dejé mi bouquet suave y arranqué una demora que no deja nada a la imaginación y me puse una bata y esperé a mi hombre.
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