El muñeco de la dulce zorra
Estoy desnuda en la cama, las piernas separadas, mi coño pequeño está siendo alisado por un extraño, el abuelo que lo trajo. Ambos están en la habitación conmigo, el hombre extraño alisó mi coño, apretó mi parrilla, lo abrió con sus dedos y puso dos allí. Y el abuelo sigue diciendo:
- ¿No es delicioso ese pequeño idiota, todo rojo y jugoso, me hizo querer chuparle la polla.
- Sí, está caliente...
Te dejaré comer y me venderás ese perro de pura raza.
Me gusta mucho el Rex, pero no puedo resistirme a una marica como esa.
- Te dejo a solas con ella, puedes irte a la mierda.
El abuelo salió y yo estaba solo con el extraño. Se quitó toda su ropa, y se metió de nuevo entre mis piernas, bajó la cabeza y comenzó a chuparme, su lengua invadió mi falda y chupó mi caldo, chupó más fuerte que el abuelo y su paulo. Se metió dos dedos y siguió golpeando mientras chupaba mi parrilla. Disfruté en su boca. Se acostó sobre mí, y me penetró con ese enorme palo, siguió golpeando, me besó con su lengua y chupó y mordió mis pezones. Era mucho más joven que el abuelo, no estaba acostumbrada, su paulo también me cogió, pero tenía la edad del abuelo, eso es lo que siempre juegan a las damas. El abuelo dijo que su paulo no tenía esposa y por eso me dejaba usar mi boquilla, yo era un objeto para atraer a los hombres y por eso me lo dio.
El hombre extraño me sacó de mi vagina y me sentó y se arrodilló en la cama y me hizo chupar su polla.
Entonces seguí chupando hasta que se puso duro de nuevo. me puso en cuatro y de atrás me cogió en la medias, dijo que le dolía, su polla era enorme y me tiró a través de la cadena, mi vientre temblaba en las medias. me llamó cuatro veces. me sacó de mi vagina y me puso en mi culo, no esperé y grité, el abuelo también me comió el culo, así que me pasó lubricante, pero el extraño se puso antes de prepararse. no le gustó que me quejara, tomó la parte delantera de mi muslo y mi en mi boca, comió bien en el fondo y me sostuvo en los brazos, me sacó de la cadena, mientras que parte de mi polla sin dolor estaba llena de él. luego se empacó y salió, me bañé y se fue a ver la televisión con mi abuelo, en mi cuerpo, sin un rastro, corrió a mi lado, siempre se mantuvo en mi frente, me mantuvo en mi frente, me mantuvo en mi frente, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me mantuvo en mi vagina, me besó, me manó, me manó, me manó, me manó, me manó, me manó,
Ese culo tuyo se ve tan delicioso como tu coño, muñeca.
Me sacó de sus brazos y me hizo ponerme de pie, me giró y me metió su pene en el culo por detrás, me dolía, me cerró la boca y comenzó a cogerme el culo, apretando mis pezones, me agarró el pelo y me lo juntó, y agarró una cola de caballo mientras me ponía de pie y me estaba cogiendo el culo.
- Muñeca eres muy linda, tu culo está caliente, y todo estirado en mi palo... hummmm si no estuviera casado, te llevaría a mi casa, puta... la sí, te desollaría a todos...
Se burló mucho de mi trasero, y luego me cogió dos veces más y me hizo chuparle la polla al niño que estaba mirando el mostrador, para que no le dijera a nadie que me cogió.
Esa noche, al abuelo le pareció raro cuando se comió mi trasero, y me quejé de dolor, porque había pasado un rato y el último en comerme el trasero fue el extraño, que me lo dio para ganar un perro, me puso en cuatro patas y me cogió el trasero, le dije que le dolía, le dijo que era raro, porque no lo había comido en mucho tiempo, no le dije lo que hizo su Claudio del banco, así que me quedé callado y dejé que el abuelo terminara.
Pasé por el banco el otro día, pero no entré con él, su Claudio me llamó para salir con él en el coche por el fin de semana, me dijo que me llevaría a un lugar remoto y me comería en el coche, le dije que el abuelo no me dejaba, me pidió que inventara que iba a la casa de un colega. Así que le dije que iba a intentar advertirle, miró para ver si alguien nos veía y me agarró, dándome un beso de lengua y apretando mis pechos sobre mi ropa, me dijo que ya esperaría con la picadura de un viejo duro.
Llegó el fin de semana y salimos...
No te detengas.
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