No se detuvieron 2
Mi historia comienza una semana después de que volvimos de la playa, a pesar de que estaba desgarrada de tanto papel, seguía pensando en el papel de Flavio, que era un papel de respeto y necesitaba verlo de nuevo, lo antes posible, así que respiré hondo y lo llamé, y cuando contestó, cuando se dio cuenta de que era yo, se echó a reír por el teléfono y le preguntó por qué lo llamaba y no perdí tiempo, fui una perra y le abrí las piernas por teléfono, estaba agrietada, sufriendo de abstinencia de papeles enormes, así que abrí el juego ...
- Quiero dártela de nuevo, tan pronto como sea posible, no puedo dejar de pensar en tu tonto cogiéndome y llenándome de sexo caliente, en el culo, en la cara, en la garganta y en mí todo.
- Se rió, y dijo que también quería cogerme, otra vez, sólo que no creía que aún estuviera recuperada.
Y yo dije que no lo era, y todavía me duele, pero mi erección habla más fuerte.
- Se rió y dijo que estaba jugando con él como un buen pervertido y que había sido delicioso.
- Pero había un problema, estaba con dos primos visitándolo.
- Y le dije que estaba bien siempre y cuando fueran tan grandes como él para cogerme, mucho mejor, y que yo no era una comadreja, que la comadreja quería besarme, abrazarme, sostener mi polla, y que lo odiaba, que era repugnante, y que yo era una puta en el cuerpo de un hombre, y yo sólo quería ser jodida por el infierno de ello.
- Se rió, me dijo que podía ir cuando quisiera, pero que los primos eran un poco más jóvenes que él.
No puedo esperar para conocerlos.
- Y como me gustaba dar rollos a los negros, le pregunté si tenía otros amigos como John, un delicioso negro de rollos que estaba con nosotros en la playa, pero que vivía en otra ciudad.
- Riéndose, me dijo que sí.
- Le pregunté si podía llamarlos.
Me preguntó si podía detenerlos sin desmayarme de nuevo.
- Le dije, prepárate que me las comería todas y que todavía querría más, porque estaba agotado y sediento de rollos, riendo mucho.
Mañana, al mediodía, me dijo que me esperaban.
Llegué a las 11:30, (Risas) y toqué el intercomunicador.
Flavio contestó y me dejó subir, vivía en el piso 15, una larga subida en ascensor. Llamé al timbre del apartamento y ya abrió la puerta preguntándome si tenía prisa por tomar un rollo. Y cuando me presentó a sus primos Renato y Roberto, les dije hola, sin apartar mis ojos del volumen que el rollo de Flavio estaba haciendo en sus pantalones cortos, se rieron...
- Mira, Flavio no puede quitarle los ojos de la polla...
Así que miré a los dos profesionales y estaban sentados en el sofá, con camisetas y pantalones cortos, alisando sus palos en la parte superior, parecían más pequeños que los de Flavio, pero aún así parecía que iban a dar mucho trabajo, risas...
Nos sentamos en el sofá, y yo estaba justo al lado de Flavio, que no perdió el tiempo consiguiendo mi mano para suavizar su pene y no quería que dejaran sus rollos duros antes de que pudiera momificarlos para sentirlos crecer en mi boca, así que metí mi mano dentro de los pantalones cortos de Flavio y empecé a jugar con sus bolas.
- El pequeño tiene prisa por acostarse, y se rieron...
- Le pregunté a Flavio por sus amigos, y me dijo que no habían llegado todavía, yo era el que debía tomar el rollo y había llegado antes de la hora señalada.
- Y, comenzaron a quitarme la ropa, luego me rodearon y ya sin las camisas me rodearon y Flavio me hizo bajar al suelo y quitarse los pantalones cortos, exponiendo tres deliciosos pitos, por supuesto Flavio era mucho más grande que los de sus primeros, pero vi que todos ellos requerirían mucho esfuerzo físico de mí, risas...
Me caí boca abajo en esas bolas, sin mis manos, solo mi lengua y mi boca y chupé todas esas bolas una por una y luego me tragé la bolsa entera de cada una, sus rollos comenzaron a dar señales de vida, así que traté de babear y seguí babeando, lamiendo esos rollos, uno por uno, sin poner mis manos, hasta que llegué a la cabeza, luego escupí y me tragé el primero hasta el talón y comencé un dentro y fuera en mi boca que pronto se hizo duro, listo para cogerme, y fui al siguiente y comencé a chuparlo duro, no tardé mucho y tenía dos rollos riendo, listo para cogerme, Flavio faltaba, esta vez lo hice diferente con él, y lentamente me estaba tragando su rollo hasta que mi cara se hundió en sus costillas, me sostuvo por el sol por un rato y estaba completamente duro, y cuando estaba listo para reírme ...
Inmediatamente me pusieron en la alfombra de la habitación y Flavio, luego Renato, trató de cogerme la boca como si fuera mi culo, mientras me decía que me tragara todo, no era tan gordo como Flavio, pero aún así me dolía la garganta.
- Entonces vieron que sólo el pervertido está disfrutando y se rieron...
Y seguía haciéndome tragar su rollo hasta el talón, y solo para meterme con él un poco, ponía mi lengua debajo de sus pelotas, a veces me sacaba su palo de la boca y me lo frotaba en la cara, mientras me hacía chupar sus pelotas hasta que me golpeaban la boca de nuevo, pero aún no era gracioso.
Al mismo tiempo, que yo de cuatro, con Roberto me abría el culo para que Flavio me comiera, así que le pasaba saliva en la polla y me babeaba escupita en el culo. Pasando sus manos por mis hombros me tiraba violentamente contra su polla, haciéndome gemir fuerte mientras me mordía la camisa, y lloraba de dolor. Pero esta vez estaba más preparada, no me desmayé y ni siquiera le dio tiempo a mi culo para acostumbrarse y me cogió muy fuerte, sentí que además de la escupita algo más caliente se escurría a través de mis piernas y solo podía ser sangre, como otras veces, perdí la noción del tiempo, no tenía ni idea del tiempo ni de cuánto, hasta que me dijo:
- Así que, esta vez no te desmayaste y aguantaste con todo mi rol en ese culo, pero todavía es temprano tomará roll hasta que quisieran, después de todo, era viernes 13... (Risas)
Decidieron que todos me escupirían primero en el culo, luego con más terquedad y Flavio no pudo aguantarlo más, golpeó profundamente y comenzó a escupir sin parar, su diversión corrió por mi culo, incluso antes de que tomara su palo desde adentro, viniendo a hacerme chuparlo, cuando dio a ver mucha sangre.
- Chupa es todo tuyo y me tiró por el cuello contra su pene y aun con la boca toda abierta, casi no entraba, tuve que relajarme mucho y la saliva, que rodeaba deslizarse en mi boca, y seguí chupándole el pene muy lentamente, hasta que empezó a ablandarse, lo que tomó.
- Puede coger lo que quiera, ha cogido mucho en la playa, sólo que lo ha puesto ahí.
Entonces Roberto escupió en su pene y con Renato sosteniendo mis manos puso la cabeza de su rollo en mi culo y forzó la entrada, ya relajado por los rollos de Flavio y su hermano, dos o tres forzados y ese rollo se deslizó bellamente, por el mío hasta que sus bolas golpearon mi culo.
- Ya has visto lo buena que es, lo fuerte que jode, cómo le gusta, cómo no se queja mucho todavía...
Entonces sus primos empezaron a presionarme más, al mismo tiempo, se follaban hasta que no podían soportarlo más, yo estaba terminando en esos papeles y ellos apenas podían soportarlo más, pero, seguían follándome, Roberto que estaba en una posición más privilegiada, ponía y tomaba casi todo de mi culo, mientras que Renato servía de base para él.
- Entonces cambiemos de posición para coger mejor a este pervertido...
Y cambié de lugar con Roberto, que se recostó de espaldas en la alfombra del salón y me dijo que me recostara en ella, me volví hacia su hermano, parecía una mesa de café. lo que dejó mi trasero indefenso para que Renato me follara, y me follara, puso su pene que entró casi sin ninguna resistencia y continuó en un delicioso ir y venir en mi trasero, mientras los hermanos me empujaban, sonó la campana, Flavio miró por la puerta y eran sus dos amigos negros, abrió la puerta desnudo y los envió rápidamente, diciendo que estaban atrasados, y no perdieron el tiempo quitándose la ropa, allí mismo y viniendo a hacerme mamarlos...
- Chupa tan pronto como lo veas chupa todo...
Ni siquiera sabía sus nombres todavía y ya me caía de la boca en esas deliciosas medias negras, temblorosas, y eso, mientras los hermanos me follaban el culo, y unos golpes más fuertes el Renato ya no podía soportarlo y llenó mi culo de sexo caliente y dejó su rollo en mi culo hasta que comenzó a relajarse, luego me quitó el culo todo agrandado, de la manera que me gustaba, después de haberme hecho sentir cada centímetro de penetración anal, su sexo se deslizó desde dentro de mi culo mientras Roberto, todavía golpeaba su pene en mi culo para follarse a sí mismo, pero yo estaba demasiado relajado, así que me puso de cuatro patas y comenzó a escupir dentro de mi culo y sacó todo su pene en lambo.
Los dos entraron en mi boca, completamente empapados de esperma todo el camino hasta el saco y comencé a momificarlos mientras golpeaba a los retrasados, para que estuvieran a punto de cogerme.
Mientras Flavio y sus primos descansaban en los sofás, viendo a uno de los negros, cuyo nombre aún no sabía, venir y meter su pan en mi boca.
- Tragarlo todo y chuparlo, quiero verte tragarlo todo, sin frescura.
Tuve la erección más grande y su rollo se deslizó de mi boca a mi garganta, era delicioso, era el espesor y el tamaño adecuados, y lamió con saliva, era una erección de succión y le mostré lo que era capaz de hacer, tragando sus bolas y su polla negra hasta el talón, mientras que el otro me metía su polla en el culo y me la metía sin dolor muy rápido y fuerte, alternando caídas y paradas profundas, haciéndome gemir un poco, pero me mantuve apretado y los dos se quedaron así, no sé cuánto tiempo, no puse nada más incluso con esos cinco enormes rollos entrando y saliendo de mi polla y mi boca, pero quienquiera que fuese comenzó a joder mi culo y lamiendo su polla negra aún cayó en mi culo y mi espalda, agotado. Así que mi cara se va a mi lado, y él me va a meter en su culo y su polla negra y su polla negra hasta el talón, mientras el otro me mete su polla en el culo y me la mete sin dolor muy rápido y fuerte, alternando caídas y paradas profundas, haciéndome gemir un poco, pero me hizo gemir un poco, pero no era el tamaño correcto, y era el tamaño correcto, y estaba muy grueso, y estaba bien, y estaba en mi boca, y no era el tamaño correcto, y estaba bien, y estaba bien, y el tamaño, y yo sabía que era el tamaño, y estaba bien, y estaba bien, y no era el tamaño correcto, pero era, y el tamaño, y estaba bien, y estaba bien, y no era, y el tamaño, y estaba bien, y no era, y, y el tamaño, y, y estaba bien,
Después de un rato de follarme, no lo aguantó más y me enterró el rollo en el trasero y escupió como un caballo y yo chupé su maldito rollo y nos estiramos en el suelo me arrastré para chupar el pito de Flavio que estaba sentado en el sofá y cuando se dio cuenta, mucho más descansado que los demás, abrió las piernas y me presentó su bolsa y su enorme rollo, medio dormido, como me gustaba, me encanta empezar a chupar las bolas y los rollos mientras aún no están duros, pero no era divertido, todavía estaba cansado de follarme así que fui de rollo en rollo, pasando por la cuna de Rollo y Roberto, mientras los dos negros, que descubrí que se llamaban Julio y Renington, estaban agotados en el suelo.
Cuando todos recuperaron el aliento, me pusieron de rodillas y me pusieron en un círculo de deliciosos rollos que yo chuparía con placer. Después de duro, me pusieron en el suelo y Flavio, se sentó en mi pecho, me dio su delicioso palo para que lo chupara y yo chupé, Julio y Renato, se arrodillaron uno a cada lado de mi cara y los chuparon, todos querían bromear, dejaron a Wellington y Roberto en el punch, nos quedamos en esta rotación de chupar durante una hora, así que hasta que Roberto pintó, dio que iba a explotar y apuntó su rollo a mi cara, no tardó mucho y Flavio también envió su rollo a mi boca, sacándolo, justo cuando yo iba a bromear, diciéndome que me quedara con la boca abierta y mi lengua bañada y me dio una cara en mi boca. Wellington estaba todo sobre mí, y Julio estaba conmigo, arrodillándose uno de cada lado de mi cara y todo el mundo quería chupar y chupar, y todos querían chupar, Julio y Renato, se arrodillaron uno a cada lado de mi cara y los chuparon, todos querían brome, todos querían bromear, todos querían bromear, así que nos quedamos en el punch, y Roberto me dio un rollo en la boca, y me dio un rollo a mi cara, así que no tardó en la boca, y me dio una rotación de su rollo, y cuando Roberto se quedó en la boca, y me dio su rodilla, y me dio su rollo en la boca, y me puso su rodilla, y me dio una rotación de su rodilla, y me puso su rollo en la boca, y me puso en la boca, y me puso en la boca, y no me dio un rollo, y cuando estaba en la boca.
Cuando terminamos fuimos al baño, era hora de que me bañara en esos rodillos, y lo hice, todos salieron de la ducha uno por uno oliendo el baño. Fui el último en lavarme, y tenía muchas cosas que lavar, mi cara mi cabello, mi pecho incluso mi polla tenía una espora masculina. Y mi trasero por supuesto, el chico de la ducha tuvo que entrar en acción, porque todavía había mucho sexo dentro y en mis piernas, y tomó más tiempo todo salió, creo, me secé y fui a la habitación donde todos estaban hablando y me quedé allí hasta que estuve lista para irme a casa y cuando me levanté para ir Flavio me preguntó a dónde iba. Y llegué a casa, ya es verano.
- No, llama a casa y dile que pasarás el fin de semana en casa de un amigo que te cubrirá.
Me encantó la idea, así que llamé y la camarera contestó, no había nadie más, así que dejé un mensaje diciendo que iba a pasar el fin de semana en casa de un amigo y que llamaría más tarde, y descansamos hasta cerca de las 10 p.m., cuando comenzaron a quitarme la ropa, y iba a ser una larga, larga noche.
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