Hola, queridos. Estoy de vuelta aquí para contarles una más de mis muchas travesuras que también les encantan.
Dicen que cuando las mujeres se juntan para hablar de sexo, son peores que los hombres. Y creo que es un poco cierto porque cada vez que nos reuníamos a la hora del almuerzo y hablábamos sobre el sexo todo lo que decía era tonterías e idioteces. Ya conocía su reputación como comensal y había escuchado acerca del tamaño de su pene, pero no estaba segura. Bueno ese día una chica que trabajaba con nosotros comentó que ya había salido con él antes y no podía sostener toda su polla porque era demasiado grande.
Un día acordamos ir a un pequeño bar cerca de la empresa, había mucha gente y entre ellos Marcio, solo mirándolo y recordando lo que Sandra me había dicho me emocioné imaginando mil cosas con él. En algún momento se acercó a mí e inició conversación, hablamos sobre muchas cosas hasta que me dijo que siempre le parecía una mujer atractiva y que sólo no desistió de mi porque sabía que estaba casada , Se sorprendió un poco por mi sinceridad pero dijo que si yo golpeaba podíamos salir de allí, cosa que claro acepté porque ella era loca para comprobar el tamaño de su papel. Discretamente dijimos adiós a todos y nos fuimos, Marcio me preguntó adónde quería ir, y yo le dije que podía llevarme donde quisiera.
Cuando entramos fui a tomar un baño y Marcio llamó pidiendo vino para nosotros, volví y él estaba solo en ropa interior sobre la cama y ya se podía entender el volumen que me esperaba, entonces me dio un cálido beso y dijo que también iba a darse una ducha.
Cuando Marcio volvió yo estaba en el borde de la cama bebiendo vino, se sentó a mi lado tomó una taza conmigo y luego empezó a acariciar mi cuerpo besándolo, estuve muy emocionada por todo esto y también muy curiosa, así que puse mi mano sobre sus bragas y me asombré con lo grandes y gruesas que eran porque ni siquiera estaban completamente duros. Cuando me quité la ropa interior, confieso que me asusté, nunca había visto una de esas tallas en vivo, solo las veía en películas, se agarró con ambas manos y todavía dejaba más de la mitad hacia afuera, empecé a lamer mi cabeza e intentando tragarme todo el asunto, entonces Marcio me acostó sobre la cama puso un condón y vino hasta mí, fue empujando poco a poco ese gigante dentro de mí, aunque estaba muy mojado no era fácil mantener todo esto pero al mismo tiempo duele, daba demasiada dureza, luego él se bajó conmigo, se recostó y me dijo que lo montara yo comencé lentamente sin ponerlo todo adentro pero Marcio me tiró a su lado atascando todo en mi cubo ni siquiera sentía más dolor de tan relajado que mis cubos cabalgaba deliciosamente sobre su cóctel y terminaron divirtiéndose otra vez entonces marcio me puso cuatro de ellos y con un solo golpe también se metieron de nuevo dentro de mi Cubo, luego sentí a Marcio sacándome la botella e ir por la puerta hasta el culo, le dije que no soportaría lo que hay adentro de mi trasero pero habló de cómo toda perra casada tiene que darse el culo por él, comenzó a pasarle la lengua, meterme la mano al cubo Y me dio un puñetazo mas fuerte que hizo mi ojo Es agua, cuando Marcio no podía soportarlo más con su erección. Me sacó el pene del culo, me quitó los preservativos y me dijo que chupara... empecé a amamantar en ese enorme mástil... mi trasero y mi coño estaban ardiendo pero estaba satisfecho porque había matado la curiosidad y también el deseo de haber sentido esa gran polla dentro mío. ese día cuando llegué a casa y no podía darme al marido que sólo me comía después de tres días, lo cual fue dos semanas sin darle un par a nadie, todavía salí con Marcio cuatro veces más, pero ya usaba su pene solo en el culo todo esto nunca entró porque era enorme incluso él me dijo que tenía 25 cm, pero creo que había más por lo menos 27 cm de todos modos eran grandes trances entre nosotros tanto que desde la segunda adelante estaba disfrutando dentro de mí, llenándome de follar como yo quiero.
Espero que disfrute más de mi historia.