Me encanta recibirlo de papá.
Me encanta chuparle la polla a papá, y él me pone sobre sus piernas, me quita las bragas, y golpea mi pequeño paquete con su mano, y pone dos dedos en mi boca para chupar mientras golpea, y me susurra al oído,
- ¿Te gusta, Pauline? - Me gusta mucho.
- Sí, padre, golpéalo más fuerte... eso, más fuerte...
Baja la tapa... mi culo blanco se pone rojo... y le chupo los dedos hasta que se detiene... y me pone de cuatro patas, va delante de mí... y saca el rollo de su ropa interior... y me hace una mamada... mientras estoy soplando... pone dos dedos en mi culo... y va y viene... hasta que se burla de mí... y me da comida caliente.
Es un marine retirado, desde que vino a casa esta ha sido nuestra rutina. antes cuando vino a visitarnos ya le chupaba su rollo en el baño, y aprendí a gustarme las tapas después de que me pegara una vez y me gustó. y siempre le pido que me atrape, aunque no le guste hace mi voluntad. mi madre pasa largos turnos en el hospital como doctora y es cuando lo disfrutamos.
Un día me lamió el culo y movió el clítoris, puso la lengua adentro y chupó, mi paquete era redondo, siempre era delgada y blanca, con pechos medianos y una boca carnosa. Le pedí que me golpeara en el paquete, siempre me respondía. Cuando tenía cuatro años en el sofá con la lengua en el culo, se aprovechó y golpeó mi paquete. Luego se sentó y me senté en su regazo delante, con las piernas abiertas, estaba vestida, pero sin bragas. Me besó con la lengua, y también tomó mi xana por detrás y el culo.
- Paulina, te voy a meter el mando en el culo, quiero que luches como una perra...
- Sí, mi padre.
Desde atrás, me metía el control remoto por el culo y iba y venía y yo rebotaba, y el control remoto rodeaba y entraba caliente.
- que está caliente, que rueda más... que está sucio de papá...
Bajó los puños de mi vestido y empezó a chuparme los pechos, empujándome constantemente el mando por el culo.
- Papá, ponle algo más grueso a mi primo... quiero que esté bien estirado... ¿quieres?
- Sí, querida mía.
Apretó el gatillo y me dijo que me pusiera en cuatro patas, se quitó los pantalones y se arrodilló detrás de mí, metió su palo en mi culo hasta que se detuvo justo ahí en la parte inferior, siguió yendo y viniendo, cortándome y rasgando los pliegues...
- ¿Te estás divirtiendo?
- Sí, sí, sí, sí, sí. - Sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí. - ¿Qué estás haciendo?
Papá me tiraba de la cintura con fuerza y el palo entraba por completo, creo que rompía todos los pliegues, solo que se detenía cuando se burlaba.
Unos días más tarde mi abuelo vino a visitarnos, él vivía muy lejos y vino a pasar unos días con nosotros.
Después del almuerzo, papá y él estaban viendo la televisión, y sólo estábamos los tres en casa.
Me puse mi vestido más corto, corto y suelto y me quité las bragas y entré en la sala de estar, nos sentamos a un lado, puse una almohada en el regazo de mi padre y me acosté entre ellos.
Ambos estaban viendo el periódico, abrí las piernas junto a mi abuelo y me subí al vestido, mi xana estaba abierta de par en par, tomé la mano de mi padre y le chupé los dedos medios, y miré a mi abuelo, que en ese momento no quitaba los ojos de mi xana.
Tomé mi chupete y estaba moviendo mi clítoris y le pregunté a mi abuelo:
- Primo, ¿también te llevas esto?
Papá extendió la mano y agarró mi pómulo, luego lo abofeteó y dijo:
- ¡Sí, puedes, es nuestro!
El abuelo lo tomó, lo abrió con las manos y siguió alisando el clítoris.
- Mi nieta, una hermosa niña, se parecía a su abuela, nuestra alegría...
- Papá, ¿puedo ir al baño con el abuelo?
- ¡Sí que puedes, cariño!
Tomé su mano y fuimos, me senté en la olla y le pedí su rollo para chupar, lo puse en su boca y comenzó a golpear y chupar, lamió las bolas, escupió en la cabeza chupar, frotó la piel en el puñetazo, abuelo gimió mucho ... papá llamó a la puerta y entró, estaba golpeando mirando, esperando su turno, hasta que el abuelo dio un largo suspiro y se burló, luego se tragó, era hora de chupar papá, la pica estaba toda mojada, mientras amamantó a papá, el abuelo puso su mano debajo y siguió llamando a mi niña pequeña, me llamó mi querida nieta pequeña.
Después de eso, los dos planearon comerme toda la noche, y papá salió a comprar Viagra para el abuelo, y entré en la habitación con él para chupar mi pequeña polla, y me burlé de la punta de su lengua dos veces.
No te detengas.
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