Ser la puta de mi hijo 4
Ser la puta de mi hijo
¡Te aconsejo que leas las historias anteriores!
Después de unos meses de sexo entre Paulo y yo cuando éramos adolescentes, Paulo fue a la universidad y solo lo veía los fines de semana y días festivos, debido a la distancia de mi casa y donde estudiaba, 150 kilómetros.
Un sábado cuando estaba saliendo de la ciudad para volver a casa en autobús, me envía un mensaje que está llegando y escrito: "Estoy con la polla explotando para follarte hoy madre", en ese momento sentí un calor en mi cuerpo y me emocioné. Fui a recogerlo a la estación de autobuses y nos subimos al coche, tomó la llave y para conducir, nos subimos al coche y ya me besó con su lengua apretando mis pechos.
Yo también te quiero.
- ¡Yo también te quiero, hijo!
- Hace 10 días que no me divierto, mamá, esperando para verte.
- ¿Estás hablando en serio, hijo?
- Sí , madre .
Se abrió los pantalones, sacó su palo, y yo lo agarré.
- Está muy caliente, hijo.
- Mamá mi polla se está volviendo mamá.
Le he estado chupando el pito y él está conduciendo.
- ¿Qué es eso, madre?
- Hola, hijo.
- Harás todo lo que te diga, todo.
- ¿Cómo estás, Paulo?
¿No eres tú mi pequeña puta?
- Sí, hijo mío.
En ese momento, fue muy ofensivo lo que dijo, pero yo me estaba dando a él, que es sexo sin prostitución, sin respeto y un montón de mierda, así que volví a chupar su polla y me fui a casa.
- Esa perra me chupa el pito, se lo traga todo.
Él presionó mi cabeza contra su palo tocando el fondo de mi garganta y me ahogué.
- Esa perra se tragó mi pauuu ooohhh
Toso y babeo mucho.
- ¡No te gusta tu madre!
- Extraño mucho a tu padre.
Llegamos a casa en la cocina él ya me dobló sobre la mesa levantando mi vestido.
Vamos a ver a ese rabino, lo he echado de menos.
- Te quiero, hijo mío.
Me dio una bofetada en el culo.
- Es un buen culo.
- Ahí tienes, hijo mío.
A ella le gusta que su hombre o su madre le den una paliza.
Eso está bien, a mamá le gusta así.
Mele dio varios golpes dejándome con una pierna suave rasgó mis bragas pasando su mano en mi bouquet
- Estás mojada, pequeña puta.
- Hijo, estás lleno de eso.
- Perra, ¿qué quieres?
- Quiero que te tires a mi hijo.
Te daré todo lo que quieras, pero tendrás que vestirte.
- Muy bien, hijo, tengo algo nuevo.
Fui al dormitorio y me puse un corsé de encaje negro con pantaloncillos, cinturón de cuero y hilo dental y salté, cuando llegué a la habitación él estaba en el sillón bebiendo whisky.
Mamá, eres la puta más buena que he conocido.
- Soy todo tu hijo.
Empezamos a besarnos, Paulo estaba encima de mí, frotando mi ramo, cuando vi una etiqueta de píldora azul junto al vaso.
¿Has tomado el Viagra?
- Sí madre, hoy estoy aquí para follaros a todos.
- Me encantó, hijo.
Se sentó en el sillón con el palo duro brillante.
- Vamos , sigue haciéndolo , puta .
Él se levantó y yo bajé a Paul sosteniéndome la cabeza y me follaba la boca con el palo, haciéndome asfixiar, babeando por todo el cuerpo.
Eres mi maldita madre.
- Soy tu hijo, todo yo.
Paul agarró mi cabello y me levantó con su otra mano frotando mi bouquet.
- Mira esa cara de perra, ¿qué quieres?
- Quiero que me cojas, hijo.
- Hummm tesuda, suplica por su macho.
Quiero coger a mi hijo, por favor.
- Así es.
- Al carajo con tu pequeño hijo de puta.
- Cuatro en el sofá de la madre.
Me senté en el sofá y empujé mi trasero, Paul ya estaba metiendo su polla en mi bolsillo y cogiendo.
- Eso es un buen pene.
- Esta es buena.
Paul comenzó a coger sin parar mi ramo, empujando fuerte y yo gimió en voz alta
- Si te gusta tu perra, vete a la mierda ahora mismo.
Una botella estaba goteando de tesao y se estaba follando así.
Manteniendo mi cabeza hacia atrás, Paul se burlaría.
- viene a beber su leche agria,
Se sentó en el sofá y fui a chuparle la polla .
- Voy a divertirme un poco, no te pierdas ni una gota.
Golpeé el palo y se burló de mi lengua frotándola sobre su pequeña cabeza.
- Te estoy jodiendo.
Paul se burló de mí en mi boca y sin perder una gota lo miré y me tragué.
- Qué leche tan deliciosa.
- Te guste o no, tendrás más.
Su pene era tan duro,
- Todavía duro y no un hijo guapo, mamá no está cansado todavía.
Perra, hazme otra copa de whisky y ven.
Hice lo que me dijo.
¿Te gustó la historia?
Publicaré la secuela que sólo comenta esa parte de la historia real.
¡Besa a mis monstruos!
¡Te aconsejo que leas las historias anteriores!
Después de unos meses de sexo entre Paulo y yo cuando éramos adolescentes, Paulo fue a la universidad y solo lo veía los fines de semana y días festivos, debido a la distancia de mi casa y donde estudiaba, 150 kilómetros.
Un sábado cuando estaba saliendo de la ciudad para volver a casa en autobús, me envía un mensaje que está llegando y escrito: "Estoy con la polla explotando para follarte hoy madre", en ese momento sentí un calor en mi cuerpo y me emocioné. Fui a recogerlo a la estación de autobuses y nos subimos al coche, tomó la llave y para conducir, nos subimos al coche y ya me besó con su lengua apretando mis pechos.
Yo también te quiero.
- ¡Yo también te quiero, hijo!
- Hace 10 días que no me divierto, mamá, esperando para verte.
- ¿Estás hablando en serio, hijo?
- Sí , madre .
Se abrió los pantalones, sacó su palo, y yo lo agarré.
- Está muy caliente, hijo.
- Mamá mi polla se está volviendo mamá.
Le he estado chupando el pito y él está conduciendo.
- ¿Qué es eso, madre?
- Hola, hijo.
- Harás todo lo que te diga, todo.
- ¿Cómo estás, Paulo?
¿No eres tú mi pequeña puta?
- Sí, hijo mío.
En ese momento, fue muy ofensivo lo que dijo, pero yo me estaba dando a él, que es sexo sin prostitución, sin respeto y un montón de mierda, así que volví a chupar su polla y me fui a casa.
- Esa perra me chupa el pito, se lo traga todo.
Él presionó mi cabeza contra su palo tocando el fondo de mi garganta y me ahogué.
- Esa perra se tragó mi pauuu ooohhh
Toso y babeo mucho.
- ¡No te gusta tu madre!
- Extraño mucho a tu padre.
Llegamos a casa en la cocina él ya me dobló sobre la mesa levantando mi vestido.
Vamos a ver a ese rabino, lo he echado de menos.
- Te quiero, hijo mío.
Me dio una bofetada en el culo.
- Es un buen culo.
- Ahí tienes, hijo mío.
A ella le gusta que su hombre o su madre le den una paliza.
Eso está bien, a mamá le gusta así.
Mele dio varios golpes dejándome con una pierna suave rasgó mis bragas pasando su mano en mi bouquet
- Estás mojada, pequeña puta.
- Hijo, estás lleno de eso.
- Perra, ¿qué quieres?
- Quiero que te tires a mi hijo.
Te daré todo lo que quieras, pero tendrás que vestirte.
- Muy bien, hijo, tengo algo nuevo.
Fui al dormitorio y me puse un corsé de encaje negro con pantaloncillos, cinturón de cuero y hilo dental y salté, cuando llegué a la habitación él estaba en el sillón bebiendo whisky.
Mamá, eres la puta más buena que he conocido.
- Soy todo tu hijo.
Empezamos a besarnos, Paulo estaba encima de mí, frotando mi ramo, cuando vi una etiqueta de píldora azul junto al vaso.
¿Has tomado el Viagra?
- Sí madre, hoy estoy aquí para follaros a todos.
- Me encantó, hijo.
Se sentó en el sillón con el palo duro brillante.
- Vamos , sigue haciéndolo , puta .
Él se levantó y yo bajé a Paul sosteniéndome la cabeza y me follaba la boca con el palo, haciéndome asfixiar, babeando por todo el cuerpo.
Eres mi maldita madre.
- Soy tu hijo, todo yo.
Paul agarró mi cabello y me levantó con su otra mano frotando mi bouquet.
- Mira esa cara de perra, ¿qué quieres?
- Quiero que me cojas, hijo.
- Hummm tesuda, suplica por su macho.
Quiero coger a mi hijo, por favor.
- Así es.
- Al carajo con tu pequeño hijo de puta.
- Cuatro en el sofá de la madre.
Me senté en el sofá y empujé mi trasero, Paul ya estaba metiendo su polla en mi bolsillo y cogiendo.
- Eso es un buen pene.
- Esta es buena.
Paul comenzó a coger sin parar mi ramo, empujando fuerte y yo gimió en voz alta
- Si te gusta tu perra, vete a la mierda ahora mismo.
Una botella estaba goteando de tesao y se estaba follando así.
Manteniendo mi cabeza hacia atrás, Paul se burlaría.
- viene a beber su leche agria,
Se sentó en el sofá y fui a chuparle la polla .
- Voy a divertirme un poco, no te pierdas ni una gota.
Golpeé el palo y se burló de mi lengua frotándola sobre su pequeña cabeza.
- Te estoy jodiendo.
Paul se burló de mí en mi boca y sin perder una gota lo miré y me tragué.
- Qué leche tan deliciosa.
- Te guste o no, tendrás más.
Su pene era tan duro,
- Todavía duro y no un hijo guapo, mamá no está cansado todavía.
Perra, hazme otra copa de whisky y ven.
Hice lo que me dijo.
¿Te gustó la historia?
Publicaré la secuela que sólo comenta esa parte de la historia real.
¡Besa a mis monstruos!
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