Tenía 12 años y todavía era virgen.
Entonces, un fin de semana mis padres se fueron de viaje, y yo estaba sola en casa con mi hermana mayor.
El sábado por la tarde, justo después del almuerzo, mi hermana limpió la casa y fue al patio trasero a tomar el sol, yo fui a la sala de estar a ver la televisión.
Se bronceó, fue a ducharse.
Yo seguía viendo la televisión en la sala.
Después del baño se limpió y ...
Dijo que salía con su novio .
Que dormiría en su casa.
Tan pronto como llegó ella vino a la habitación y me dijo que cerrara la casa y no abrir la casa a ningún extraño.
Ella se fue y yo seguí viendo la televisión.
A eso de las siete fui a hacer una leche,
Hice el chocolate y fui a tomar un baño.
Cuando entré en el baño, me encontré con un hermoso bikini colgado en la cabina, que ella había usado para broncearse.
Me emocioné, y en lugar de tocar un puño, me puse el bikini me miré en el espejo, me encantaba ver mi pequeño paquete, con ese bikini bien metido así que fui a tomar un baño.
Después del baño me puse ese bikini de nuevo, y fui a la cocina, a beber mi leche.
Luego fui a la sala de estar a ver la televisión de nuevo en bikini.
Alrededor de las 9 de la noche.
Fui al baño, me quité el bikini, y lo colgué en el puesto.
Salí del baño, fui a la habitación de mi hermana, abrí su armario, comencé a elegir un par de bragas, cogí un traje rojo y me lo puse, me sentí como una chica. No me detuve, me puse una minifalda y una blusa caminé por la casa y volví a ver la televisión vestida.
Alrededor de las 11 regresé a su habitación, tomé una sandalia, fui a la sala de estar, apagué las luces y miré por la ventana, no había nadie en la calle, era una calle cerca de una autopista, con pocas casas y algunos negocios.
Volví a la cocina y salí por la parte de atrás de la casa, fui a la acera y me paré allí, miré a ambos lados, respiré profundamente y comencé a caminar hacia la esquina hacia quién sale de la ciudad. Caminé hacia la autopista porque estaba cerca de casa.
Había un mecánico de camiones con un gran patio y varios camiones estacionados, ahí es donde entré, entre esos camiones hasta que llegué frente a la oficina del mecánico donde había una puerta de cristal, me detuve frente a esa puerta y me estaba mirando en el reflejo del cristal, me quité la falda y la blusa, la dejé allí y fui a la autopista solo con ropa interior y sostén.
Regresé y me quedé mucho tiempo entre esos camiones hasta que cuando fui a recoger mi ropa me encontré con un hombre barbudo, alto, de barriga media, que sostenía mi ropa en su mano, mi corazón se disparó y sentí que mis piernas se ablandaron.
Me preguntó qué estaba haciendo allí. No sabía qué decir. Sólo miré mi ropa en su mano.
Así que ven aquí niña me habló, me tomó del brazo, me llevó a una habitación en la parte de atrás de la máquina donde se quedó porque era el vigilante nocturno de la máquina.
Entramos allí él cerró la puerta y dijo que devolvería la ropa sólo si yo se la daba, yo tenía miedo le dije que no era una chica, se echó a reír, así que es un extraño, le dije que no, le dije que estaba usando esa ropa por diversión.
Empezó a bajarse los pantalones. No sabía qué hacer, pero cuando vi su pene, me sorprendió el tamaño y el grosor de ese pene.
Se dio cuenta de que no le quité la vista de la polla, la sostuve en la mano se balanceó y y dijo que te gusta chupar, le dije que nunca lo había hecho. Una calabaza viajera me habló le respondí que no era un viado me dijo que apuesto que es que haremos una prueba de solo una mamada en mi polla que ya sabré si eres o no me miré me arrodillé y me acerqué mucho ya empecé a oler el olor de ese palo, empecé a pasar ligeramente mi lengua por mi cabeza y luego eructé y chugé un poco, luego me sacó el palo de la boca y me preguntó si quería irme, lo sostuve con firmeza y volví a chupar, dio un gemido que fue un deleite, estaba seguro de que era adicto, empecé a chupar mucho más nuestro deseo, después de chupar mucho de su polla, me dijo que me lo sacaría de la boca y me comería.
Me levanté, me giró contra la mesa, me sacó las bragas a un lado y comenzó a forzar ese palo en mi culo, forzando, forzando, y luego escupió en el palo.
Me metió el dedo en el culo, luego lo forzó de nuevo con su palo, con tanta fuerza que empezó a entrar, lo sacó y lo volvió a meter y más y más se metía, yo gritaba y lloraba de dolor porque él no sentía dolor.
Sentí que ese palo duro rasgándome el culo era doloroso pero al mismo tiempo comencé a sentir una sensación maravillosa sentir a ese hombre sosteniéndome por las caderas y golpeando con fuerza ese palo llamándome deliciosa, perra, perra, fue increíble, hasta que comenzó a susurrar diciendo que iba a burlarse.
Sacó su palo de mi culo y me dijo que chupara, me di la vuelta rápidamente, solo tuve tiempo de abrir la boca cuando puso su palo en mis labios comenzó a burlarse, el primer chorro era grueso y fuerte, directo en la garganta, casi me ahogo, me trago y continúo chupando, lamí toda la mierda que fluía de ese palo que ya estaba empezando a ablandarse.
Así que me dijo que podías coger tu ropa y irte, me levanté, me limpié la cara y empecé a vestirme, mientras él se ponía los pantalones y me decía que no debía hablar de ello con nadie, yo accedí diciendo que sí, luego me despedí y me fui.
Al llegar a casa al amanecer, tenía que tomar un baño y lavar la ropa de mi hermana y luego secarla con un secador de pelo para poder irme a dormir.
Por supuesto que no podía dormir porque estaba pensando en lo que había hecho y al mismo tiempo pensé que podía volver allí para chupar esa deliciosa verga de nuevo.
Algo que he hecho antes, porque cada vez que he tenido la oportunidad de ir allí, me ha comido de nuevo.