Me cogió todo y se convirtió en un amante.
El domingo, fui a buscar a otro macho, recorriendo la ciudad, el centro, haciendo compras, decidí ir a la siguiente ciudad.
Estaba caminando por el centro de la ciudad, y de repente, no más que de repente, vi a un hombre de mediana edad, negro, bien vestido, y me detuve y esperé a que pasara, hombre alto, de vientre bajo, medio calvo, y pensé, "Ese tiene que ser bueno".
Salí del coche y estaba "descuidadosamente" caminando detrás de él, en realidad siguiéndole,
Llegó a la puerta principal del centro comercial, entró, entré, se detuvo frente a una vidriera, seguí adelante, él siguió adelante, y me alcanzó.
- ¿Me estás siguiendo?
¿Vas a llamar a la policía?
Voy a invitarte a tener un buen coño conmigo.
- ¿Por qué tardaste tanto?
"Estoy dotado, ¿puedes manejarlo?", dijo con una voz llena de emoción.
- No lo sabré hasta que vea y toque...
¿En tu coche o en el mío?
Pensé... en mi...
Regresamos a mi auto, entramos, y sin perder tiempo, conduje al motel más cercano.
Justo en el coche, me preguntó:
- ¿Tú también chuchas?
- ¿Cuál es la diversión de ser una puta sin chupar?
- Estaremos allí, entonces.
Nos bajamos del coche y en la entrada de la habitación ya me estaba tomando por la espalda ..
- Qué perra caliente eres...
- Vamos a entrar.
En el dormitorio, estábamos saltando y desnudándonos.
- Qué puta más sexy eres, perra.
- Gracias, hombre mío.
Nos fuimos a la cama y él vino encima de mí... delicioso... manos en ese...
- Vamos perra, chupar mi polla
No te lo pedí, sólo lo dije.
Me metí en su boca y chupé, chupé hasta que sentí el chorro de sexo en mi garganta... me tragué lo que pude y lo que salió de las esquinas de su boca lo lamió.
- Perra, quiero chupar.
Me vestí como una puta y él vino y se puso entre mis piernas y ya me estaba chupando el coño fuerte.
- Qué delicia... más... apesta
Me hace reír.
No tardó mucho en salir mi coño de la botella, él la lamió toda, dejando la botella limpia.
Nos acostamos uno al lado del otro, hablamos, cogimos sin conocernos.
Encantado de conocerte.
- Encantado de conocerlo.
Hablamos unos minutos, me di la vuelta, me acerqué a su boca, lo besé...
- Vaya... una puta que besa en la boca...
Una cosa rara, dije
Empezó a golpearme y se me acercó...
- ¿Qué pasa?
- ¿Cuál es la diversión en la mierda sin dar una mierda?
- Mi pene es corto pero es grueso, lo has visto y sentido..
- No podría soportar ese rollo en mi culo, deja de joder...
Hizo hervir mi culo, metió su dedo en la botella con mí acostado sobre mi culo, la cogió con su dedo, y luego derramó su néctar.
- Oh, perra caliente, dijo.
- Fue delicioso.
- Cálmate, te voy a patear el culo.
Sacó el dedo de la botella y se lo metió por el culo.
Estaba gimiendo y retorciéndome... me encanta el sexo anal todo el tiempo... él se ponía el dedo duro en el culo.
¿O es su erección lo que lo hace así?
- Es la erección... hacer más o rendirse... ir...
- Te voy a arreglar, puta.
Llegué a cuatro, y el tipo pequeño con el gran pene gordo, se sentó encima de mí y comenzó a apoyarse contra la entrada de mi culo.
- Lo pondré despacio para no lastimarte el culo.
- ¿Qué pasa?
Se estaba metiendo en ello, y confieso... que al principio lo sentí.
Todo entró y comenzó a ir y venir lentamente.
- Al diablo con mi hijo.
La negación comenzó a coger más rápido y el dolor dio paso al placer.
- Qué culo más delicioso, perra.
- Cómete todo, mi negro.
Te voy a coger fuerte.
Con movimientos fuertes y rápidos, cogió hasta que pedí ayuda.
Me duele mucho.
Aliviado un poco y luego comenzó a joder fuerte de nuevo.
- Oh perra, no puedo... tengo que coger ese culo otra vez...
Puse el cuerpo en la cama para que el pene entrara menos pero no saliera del culo.
Era muy fuerte... una delicia... le pedí que se burlara..
- No es divertido.
- Haz que sean cuatro otra vez, perra.
Con un poco de esfuerzo, bajé a un cuatro, y luego me dio más, y de la nada, sacó un docu y buscó el cubo.
Lo encontró y terminó con todo... corría despacio pero lo golpeaba con fuerza... yo estaba delirando de dolor... lo sacó de la botella y volvió a cogerse el culo.
Lo metió todo y lo sacó todo y continuó así durante largos minutos, decidió cambiar el agujero y cogió la botella.
Verás lo que es sentir dolor...
Él agarró mi cadera y la sacó de la botella y me la metió por el culo.
Confieso... que amé... el dolor se convirtió en placer y lo disfruté locamente.
Llenó mi cubo de mierda... y luego se folló el culo y se burló de mí.
Nos quedamos en la cama unos minutos, tomamos una ducha, las cogimos en la ducha, nos vestimos y nos fuimos.
- ¿Qué es eso? - ¿Qué?
Tomé mi bolso para conseguir mi billetera.
- Yo pago a las putas...
Él me dio el dinero, yo se lo di a la chica y fuimos al punto de salida... la calle donde lo encontramos.
- ¿Podemos cambiarlo?
- Cuando quieras.
Hemos intercambiado números de móvil, y hemos salido unas cuantas veces...
Te has convertido en mi amante número tres.
¿Te gusta esto?
Voten mucho.
Comenten mucho...
Se divierten mucho.
Besos y mamadas de la vieja puta Kyarah
Estaba caminando por el centro de la ciudad, y de repente, no más que de repente, vi a un hombre de mediana edad, negro, bien vestido, y me detuve y esperé a que pasara, hombre alto, de vientre bajo, medio calvo, y pensé, "Ese tiene que ser bueno".
Salí del coche y estaba "descuidadosamente" caminando detrás de él, en realidad siguiéndole,
Llegó a la puerta principal del centro comercial, entró, entré, se detuvo frente a una vidriera, seguí adelante, él siguió adelante, y me alcanzó.
- ¿Me estás siguiendo?
¿Vas a llamar a la policía?
Voy a invitarte a tener un buen coño conmigo.
- ¿Por qué tardaste tanto?
"Estoy dotado, ¿puedes manejarlo?", dijo con una voz llena de emoción.
- No lo sabré hasta que vea y toque...
¿En tu coche o en el mío?
Pensé... en mi...
Regresamos a mi auto, entramos, y sin perder tiempo, conduje al motel más cercano.
Justo en el coche, me preguntó:
- ¿Tú también chuchas?
- ¿Cuál es la diversión de ser una puta sin chupar?
- Estaremos allí, entonces.
Nos bajamos del coche y en la entrada de la habitación ya me estaba tomando por la espalda ..
- Qué perra caliente eres...
- Vamos a entrar.
En el dormitorio, estábamos saltando y desnudándonos.
- Qué puta más sexy eres, perra.
- Gracias, hombre mío.
Nos fuimos a la cama y él vino encima de mí... delicioso... manos en ese...
- Vamos perra, chupar mi polla
No te lo pedí, sólo lo dije.
Me metí en su boca y chupé, chupé hasta que sentí el chorro de sexo en mi garganta... me tragué lo que pude y lo que salió de las esquinas de su boca lo lamió.
- Perra, quiero chupar.
Me vestí como una puta y él vino y se puso entre mis piernas y ya me estaba chupando el coño fuerte.
- Qué delicia... más... apesta
Me hace reír.
No tardó mucho en salir mi coño de la botella, él la lamió toda, dejando la botella limpia.
Nos acostamos uno al lado del otro, hablamos, cogimos sin conocernos.
Encantado de conocerte.
- Encantado de conocerlo.
Hablamos unos minutos, me di la vuelta, me acerqué a su boca, lo besé...
- Vaya... una puta que besa en la boca...
Una cosa rara, dije
Empezó a golpearme y se me acercó...
- ¿Qué pasa?
- ¿Cuál es la diversión en la mierda sin dar una mierda?
- Mi pene es corto pero es grueso, lo has visto y sentido..
- No podría soportar ese rollo en mi culo, deja de joder...
Hizo hervir mi culo, metió su dedo en la botella con mí acostado sobre mi culo, la cogió con su dedo, y luego derramó su néctar.
- Oh, perra caliente, dijo.
- Fue delicioso.
- Cálmate, te voy a patear el culo.
Sacó el dedo de la botella y se lo metió por el culo.
Estaba gimiendo y retorciéndome... me encanta el sexo anal todo el tiempo... él se ponía el dedo duro en el culo.
¿O es su erección lo que lo hace así?
- Es la erección... hacer más o rendirse... ir...
- Te voy a arreglar, puta.
Llegué a cuatro, y el tipo pequeño con el gran pene gordo, se sentó encima de mí y comenzó a apoyarse contra la entrada de mi culo.
- Lo pondré despacio para no lastimarte el culo.
- ¿Qué pasa?
Se estaba metiendo en ello, y confieso... que al principio lo sentí.
Todo entró y comenzó a ir y venir lentamente.
- Al diablo con mi hijo.
La negación comenzó a coger más rápido y el dolor dio paso al placer.
- Qué culo más delicioso, perra.
- Cómete todo, mi negro.
Te voy a coger fuerte.
Con movimientos fuertes y rápidos, cogió hasta que pedí ayuda.
Me duele mucho.
Aliviado un poco y luego comenzó a joder fuerte de nuevo.
- Oh perra, no puedo... tengo que coger ese culo otra vez...
Puse el cuerpo en la cama para que el pene entrara menos pero no saliera del culo.
Era muy fuerte... una delicia... le pedí que se burlara..
- No es divertido.
- Haz que sean cuatro otra vez, perra.
Con un poco de esfuerzo, bajé a un cuatro, y luego me dio más, y de la nada, sacó un docu y buscó el cubo.
Lo encontró y terminó con todo... corría despacio pero lo golpeaba con fuerza... yo estaba delirando de dolor... lo sacó de la botella y volvió a cogerse el culo.
Lo metió todo y lo sacó todo y continuó así durante largos minutos, decidió cambiar el agujero y cogió la botella.
Verás lo que es sentir dolor...
Él agarró mi cadera y la sacó de la botella y me la metió por el culo.
Confieso... que amé... el dolor se convirtió en placer y lo disfruté locamente.
Llenó mi cubo de mierda... y luego se folló el culo y se burló de mí.
Nos quedamos en la cama unos minutos, tomamos una ducha, las cogimos en la ducha, nos vestimos y nos fuimos.
- ¿Qué es eso? - ¿Qué?
Tomé mi bolso para conseguir mi billetera.
- Yo pago a las putas...
Él me dio el dinero, yo se lo di a la chica y fuimos al punto de salida... la calle donde lo encontramos.
- ¿Podemos cambiarlo?
- Cuando quieras.
Hemos intercambiado números de móvil, y hemos salido unas cuantas veces...
Te has convertido en mi amante número tres.
¿Te gusta esto?
Voten mucho.
Comenten mucho...
Se divierten mucho.
Besos y mamadas de la vieja puta Kyarah
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