Mi nombre es Leo (ficticio), tengo 20 años, 1,89 cm y 100 kg, mi amiga se llama Lucia (ficticio), tiene 28 años, 1,50 cm y 64 kg.
En el Rh de la empresa donde trabajo, está formada casi en su totalidad por mujeres, entre estas mujeres a una en particular que es bastante traviesa, una mujer hermosa, morena y medio gorda, nada exagerado. Su nombre es Lucía, tiene pechos pequeños y suaves, cintura delgada a pesar de ser un poco regordeta, y lo mejor de ese cuerpo es sexy, un culo espectacular, redondo y grande que me vuelve loca solo para recordar, estuve durante semanas mirándola y esperando un descanso para conseguir y probar algo juntos, pero era difícil y como ya había salido con algunas chicas del Rh, pidió ayuda para conocerla, comencé a hablar más con ella con la ayuda de (Adriana) y fui a verla mucho y en poco tiempo ya estábamos interesados en la otra, después de unas semanas nos fuimos y tratamos de follar su primera chaqueta, tan pronto como unos meses más tarde estaba claro que íbamos a ir a cada uno, ella me estaba golpeando en la parte delantera de la bolsa, y lo mejor de ese cuerpo es sexy, un culo espectacular, redondo y grande que me vuelve loco solo para recordar, estuve mirando por semanas a ella y esperando un descanso para intentarlo, y me empezó a interesar un poco más en el brunner, y luego de unas semanas más espectacular, y empecé a hablar con la otra mujer, estaba un poco más interesada en el brunner, y me empezó a hablar con ella, y después de un poco más, y un poco más, y un poco después de un brunner brunner brunner, y me empezó a interesar, y un poco más, y un poco después de un brunner,
Después de eso nos vestimos y volvimos a trabajar fingiendo que no había pasado nada, pero ansiosos por el final del archivo. Después del trabajo, llevé a Lucía a un pequeño bar mientras hablábamos ella me estaba tocando debajo de la mesa, el juego previo comenzó allí mismo y luego decidimos ir a un lugar más privado, en caso de que fuera mi casa, pero ni siquiera pudimos llegar allí, Lucía sacó mi palo y se sentó en el coche y mientras conducía, Lucía me estaba empujando y chupando. Entré en un callejón sin salida que sabía que estaba desierto y en el mismo coche empezamos a pedirnos a los demás para aguantar, para permanecer en cuatro asiento detrás de ella y detrás de ella, vi que el culo grande se aferraba a mí y no perdió el tiempo suficiente, cayendo en su boquilla y comenzó a chupar su boquilla, Lucía fue a su boquilla y después de unos minutos ya estaba recordando a chupar su boquilla y ella estaba llorando en el frente de su boquilla, pero ni siquiera podía entrar en mi propia boquilla, Lucía me estaba metiendo en mi boquilla y comenzó a chupar, y llorar, y después de un poco de que Lucía estaba dentro de mi propia boquilla, y yo también empecé a chupar mi propio boquilla, y no estaba llorando, y me fui a chupar con mi boquilla, y después de un poco de su propia boquilla, y me fue un poco, y me fui a chupar, y llorí, y me metí a chupar con mi propia boquilla, y no era un poco, y después de su propio boquilla, y me fue un poco de su propio boquilla, y me fue un poco, y me fue, y luego de subió, y me fue, y un poco, y me fue, y un poco, y un poco, y un poco, y me fue, y me fue, y después de su propio, y un poco,
Espero que hayan disfrutado de esta historia y hasta la próxima.