Hola chicos, me llamo Juliana, esta es mi primera historia aquí, todo comenzó un sábado por la tarde, cuando necesitaba ir al mercado y Vitor quería ir al partido de fútbol cerca de nuestra casa, ya que iba a traer las compras, quería ir en coche pero también usó el coche y dijo que iba a comprar cosas después del partido.
Le dije que no porque siempre se olvidaba de algo, así que discutimos, y se fue, tomó su motocicleta y me dejó el coche.
Ya estaba estresado, irritado, me duché y fui al mercado.
Dejé el coche estacionado cerca de un edificio, que estaba pasando al lado, vi a varios hombres trabajando allí y pensé, pobres personas... en este sol deben estar sufriendo.
Hice las compras, puse las bolsas en la puerta, y me senté en el auto con el aire acondicionado encendido, porque dejé el auto lejos de la entrada, me sudé un poco.
Me había ido con un vestido florido y con unas bragas blancas delgadas, ya que hacía mucho calor, y estaba dentro del coche, levanté mi vestido hasta la cintura, para dar un refresco, nuestro coche tiene película en las ventanas laterales pero no en la parte delantera.
Estaba allí, refrescándome, mirando mi teléfono, y ni siquiera me di cuenta de que en el sitio de construcción, justo por encima de mí, a unos 56 metros de altura en el sitio, dos muchachos me estaban mirando y riendo.
Ni siquiera los vi... seguí hablando por teléfono y pensé que los iba a provocar... bajé las correas de mi vestido y dejé ver mis pechos...
Por el rabillo de mi ojo, vi que todavía estaban mirando, sólo que ahora eran tres niños.
Así que decidí quitarme las bragas y masturbarme, para hacer felices a los chicos.
Me quité las bragas muy despacio, abrí las piernas... puse el dedo en la boca y empecé...
Con los ojos medio cerrados, los vi reírse y mirándome sin apartar sus ojos de mí.
Confieso que masturbarme mientras me vigilaban me daba una erección, dos dedos sobre mí y una de las manos en mi pecho... lloraba bajo en el coche... puse mis dedos en la botella ya húmeda, apreté mi clítoris, e imaginé a algunas putas, hasta que no pude más, y me reí, me retorcí... estuve en silencio por unos segundos, y luego miré hacia arriba, había cuatro personas mirándome...
Cuando me vieron, 3 desapareció sólo uno de la izquierda, se despidió, se vengó ..
Encendí el coche y me fui a casa, y esa noche le dije a Vitor que me había dicho...
- Puta, perra... Dejaste a los albañiles en la estacada, estoy seguro.
Y ustedes, ¿les gustó lo que vieron?