Orgia con los masones
Esta historia me fue enviada por alguien que conocí en chats sexuales, omitiré el nombre real de esta gatita (Vanessa)
Vanessa vive en un condominio rural en el estado de Río de Janeiro, hay muchas casas en construcción, una si sus vecinas (Sandra), ella estaba teniendo problemas en el techo causando fugas, Sandra contrató a algunos profesionales para resolver el problema, llegaron 4 chicos para realizar las reparaciones adecuadas, fue un entrar y salir de la casa sin fin, los días pasaron hasta que gran parte de la reparación estaba lista, hasta entonces todo normal.
Una mañana Vanessa necesitaba un pequeño trozo de madera, así que salió por las casas no terminadas buscando el material, fue cuando pasaba por la casa de Sandra que oyó algunos gemidos, se detuvo para afilar su oído y entender mejor lo que estaba pasando, notó que los gemidos venían de la ventana de Sandra, curiosa se acercó a la ventana buscando ver qué estaba pasando, aprovechó una pequeña escalera y lentamente subió algunos escalones, la cortina estaba suelta y por la pequeña grieta podía ver lo que estaba sucediendo, así que narró lo que vio.
Sandra es una rubia, con un cuerpo pequeño y saludable, ojos verdes casi del color de la esmeralda más pura, con sus 28 años, cabello largo que llega a la altura de los hombros o un poco más, tiene unas tetas que parecen más melocotones apuntando al cielo, un pequeño trasero redondo, a costa de mucho caminar y muchas horas de gimnasia, ¡y qué gimnasia!! rss
Vanessa se asustó por lo que vio por la ventana, la escena que vio la dejó perpleja, y muy terca, porque Sandra era una mujer que no daba dinero a nadie, incluso siendo gravada en el condominio hasta el extremo.
Sandra se reunió con sus albañiles en una camilla que le gustaba ver, sus albañiles estaban alrededor de la cama, todos con su coño fuera, duro, tenía polla para todo lo que era gusto, Sandra se encontró ya dentro de la cama, desnuda en el pelo de 4 y haciendo un glotón en el culo que apuntaba hacia ella, ella se sentía exaltada ahora se sentía ya dentro de la cama, sin excitarse y dando un glotón en el culo que apuntaba hacia ella, ella le daba a su boca los ojos que se desvanecían por todas partes, perecía que el mundo iba a terminar para ella, encantada, le dio más atención a un chico que estaba de vuelta a la ventana, por lo que Vanessa no tenía una visión completa del chico, los otros chicos comenzaron a dedo a Sandra, uno le chupó los pechos, otro ocupó lamer su coño acostado debajo de Sandra, el otro abrió su culo y le dio una mano para que ella se sintiera lo suficientemente feliz como para poder comerlo.
Los albañiles se retiraron de la habitación dejando a Sandra en la pequeña alfombra, rápidamente Vanessa dejó su punto de observación, corriendo a casa para terminar su solitario basturbation.
Después de este episodio Vanessa logró hablar con Sandra y la suya obtuvo toda la atención, se convirtieron en amigas inseparables, ahora una era cómplice de la otra donde atraparon muchas prisas, con los masones y sus respectivos maridos.Vanessa debía enviarme los trajes de su hurra con sus maridos y los masones, en un ajuste de cuentas que les dio mucha mierda.