Todo comenzó cuando le compré un celular a mi esposa. Este celular era de mi suegra, pero ella había comprado otro y estaba vendiendo este. Pero la que estaba usando el dispositivo era mi cuñada. Es muy joven, y por las reglas no puedo decir su edad. Es hermosa, baja, blanquecina... tan joven y ya tiene un par de pechos que son verdaderos monumentos.
Mi esposa comenzó a usar su teléfono normalmente, y como aún no tenía una cuenta de Google, no necesitaba formatearlo, hasta que un buen día, cogí su teléfono para mirar algo rutinario, cuando fui a la galería de fotos y hice clic en el cubo de basura, y... Dios mío, lo que vi después cambió por completo la forma en que veía a mi dulce y inocente cuñada.
El contenedor estaba lleno de fotos de ella en la ducha, mostrando esas tetas grandes y esos pezones rosas, una pequeña cara con un pequeño mechón de pelo, y un culo que es una visión, todo duro, todo blanco, y había una foto de ella teniendo ese culo rosado que me dio una erección como ninguna otra.
Y también tenía dos vídeos de ella golpeando a una sirena con su timbre de harina con su propio disfrute, la cosa más hermosa del mundo. Perdí la cuenta de cuántas veces la golpeé, viendo ese contenido. Simplemente cogía el teléfono de mi esposa cuando dormía para revisar sus registros. Me sentía como el tipo más afortunado de haber visto lo que creo que nadie más ha visto. Mi esposa incluso comenzó a sospechar diciendo que estaba agarrando su teléfono demasiado, pensó que estaba buscando señales de traición, y para engañarla, dijo que sí.
Sin embargo, tenía miedo de que mi esposa un día viera las fotos y vídeos y lo asociara con el hecho de que usaba mucho su teléfono, así que fui allí y borré todo con miedo y ni siquiera lo guardé para que lo viera más tarde, y lo lamento mucho.
Unos días después fuimos a visitar a mi suegra, y cuando vi a mi cuñada, vi lo delgada y linda que era a pesar de su corta edad. Ella vino corriendo y me pidió el teléfono de mi esposa, con la excusa de que iba a borrar su cuenta de Tik Tok. Entonces le dije que no se preocupara, porque borré todo en su teléfono. Ella todavía me respondió: "¿De verdad todo?"
Le dije que sí, me miró un poco sorprendida y se fue con su celular.
Desde entonces, la veo mirándome de una manera diferente, disfrazando su mirada, tal vez dudando o preguntándose si he visto sus fotos y videos... poco sabe ella, que la primera oportunidad que tenga con ella, no dudaré en hacer todo lo que pienso hacer con ella, cuando me masturbo viendo ese maravilloso pequeño cuerpo al mismo tiempo cerca, al mismo tiempo lejos.
Sigue su coño hasta allí para que puedas hacerte una idea de lo hermosa que es.
¡Hasta la próxima!