Al día siguiente estaba esperándome de nuevo, esta vez con suéter, pantalones y blusa. El conductor no vino a recogerme, lo advertí antes. De nuevo me llevó al parque, al banco en el lugar escondido. Me sentó en su regazo y empezamos a besarnos, me chupó la lengua y yo la suya, mientras su mano iba directamente a mi bolsillo, tomó mis bragas a un lado y se quedó masajeando mi falda, su mano iba y venía, pasando a través de la helada y hundiéndose en mí. Desabroché la blusa y comenzó a devorar mis pezones, pero su mano se quedó en mi falda, solo gemí.
- Quiero comerte, perra pequeña y caliente, lista para mi acero.
- pero aquí alguien puede ver
- Ven aquí, hay una construcción allí, te cogeré allí... así que fuimos.
El edificio estaba abandonado, entramos y entramos en una de las habitaciones sin terminar, había una vieja silla.
- Quítame la ropa mi pequeño perro, quiero este pequeño cuerpo.. (me quité todo... me abrazó extendiendo su cuerpo sobre el mío, luego se sentó en la silla y me puso en su regazo, así que esta vez con la espalda hacia él. Cuando me senté, abrió mis piernas y estaba masajeando mi ingle, giró mi cara hacia un lado para chupar mi lengua, sus manos estaban ahora en mi coño, abriéndolo e insertando sus dedos, ahora fue y apretó mis pechos, mientras chupaba mi lengua..
- Perra, pequeña puta ... eres mía ... quiero chupar esa vagina ahora ..
Me sacó de su regazo y me sentó en la silla, abrió mis piernas, dejando mi xotinha abierta, se arrodilló en el suelo y comenzó a chuparlo, se lamió los labios y chupó el helado, chupó fuerte, su boca se tragó mi pequeña vagina, sentí que se iba a burlar, luego le dio un fuerte chupar en la parrilla y disfruté....
Él se levantó y sacó su palo, como si fuera de carne, salió suavemente, esa enorme, gruesa y larga polla, se sentó en la silla, y me puso de espaldas, y me tiró para que me sentara en ella, su acero se deslizaba en el mío, la boca de mi bolsillo comenzó a estirarse, así que me bajó a la vez, sólo sus bolas estaban fuera, grité de dolor...
- Me duele tío.
- Cálmate, está dentro, ahora voy a golpear... así que me abrió las piernas, y me tiró arriba y abajo, golpeando el palo que entró en el talón,
- Nuestro deleite, cerrar ese agujero... tomar la perra, pequeña perra... puta... y empujarlo fuerte...
Me levantó y me sentó.
- Abre la boca, perra... Me metió la verga por la garganta, me folló la boca, me agarró el pelo, me tiró de la cabeza... hasta que se burló de mí... me tragué todo y le lamí las pelotas hasta que no hubo más sexo.
Me vestí y me sentó en su regazo
- Mañana te llevaré a mi casa sí... yo también quiero comerte el culo
- Pero debe dolerte el culo.
- Te gustará y me lo dirás sin rodeos.
Me dio otro beso en la lengua y nos fuimos.