Estaba conduciendo por la calle, tontamente, cazando algo, cuando vi a una morena en falda, piernas calientes, me detuve un poco más y la llamé, cuando se acercó ya me dijo que era travesti... y yo le respondí que le encantaba.. ella entró y salimos, hablamos un poco.. y nos detuvimos en una pequeña calle oscura y tranquila.. puse mi palo afuera el cual ella tomó y estaba dando puñetazos, intercambiamos besos y caricias.. hasta que ella se arrodilló levantó la falda y me mostró un trasero redondo. liso que me llenó de sexo.. le besé y le mordí el trasero.. estaba nervioso por estar en la calle, quería estar más cómodo con ella, así que fuimos a un motel.
Tomamos un baño juntos en el que podía hacer bolos y abrazarnos muy fuerte con nuestros palos ya fuertemente tocando el uno al otro, ya en la cama, froté y me encogí de hombros ese paquete locamente, la cocina era súper apretada, apenas podía comer bien... En el afán de divertirnos, nos abrazamos y estábamos besándonos sin prisa, ella tenía una boca deliciosa y una lengua que exploraba mi boca conectándose con la mía excitándonos aún más. Ella estaba besando mi cuello, chupando mis pechos, mi vientre, tomó un poco de mi polla ya y continuó besando mis muslos, piernas, y comenzó a suavizar mis pies, tomando cada dedo, y sentí su pequeña boca caliente y húmeda chupándolos, a veces pasando entre las lenguas, chupando cada uno como un pequeño dedo nuevo... Esa sensación me llenó y me llenó de alegría... pero nadie había jugado con mis pies antes.
Sus muslos estaban cerca de mí, lo alisé hasta la ingle, tomé su bolsa, el pene ya duro, un poco más grande que el mío con la cabeza escapando y ya brillando en la punta... me acerqué con ambas manos y fui a lamer la cabeza como si fuera una deliciosa piruleta, con cada lamer pulsaba y se endurecía más... junté mis labios en la cabeza mientras lamentaba dentro... estaba poniendo sin presa y comencé una luz yendo y viniendo tragando un poco más, hasta que lo llené todo con esa carne suave y deliciosa.
Después de la mamada, me senté encima de ella con mi culo metido en su pene duro y me quedé en este capullo por un tiempo... luego pusimos nuestros dos pene juntos en un doble apretón de manos, besándonos hasta que nos burlamos el uno del otro. Fue una aventura eventual, nunca nos volvimos a ver, ya tenía un rollo con otro CD pero no la había chupado todavía. Fue una experiencia muy agradable que recuerdo y me masturbo hasta el día de hoy para recordar.