Los picos redondeados de Anacarla
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El 1 de enero de 2005, después de cenar, Lu llamó a Anacarla a la mesa del comedor en el salón de su hábitat, recogió la blusa de la sabrosa limpiadora, que no llevaba sostén, y devoró con los dientes los tercos picos de la sabrosa limpiadora, haciendo que Anacarla se burlara en su boca.
El 1 de enero de 2005, después de cenar, Lu llamó a Anacarla a la mesa del comedor en el salón de su hábitat, recogió la blusa de la sabrosa limpiadora, que no llevaba sostén, y devoró con los dientes los tercos picos de la sabrosa limpiadora, haciendo que Anacarla se burlara en su boca.
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